Licenciada con honores en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Sagrado Corazón y Máster en Relaciones Públicas y Comunicación Integrada, Davelyn es cordialidad y empatía en estado puro.
Su sólida formación académica es la base sobre la que ha construido una trayectoria profesional muy exitosa, liderando e innovando nuevas estrategias en las relaciones públicas.
Siempre tiene una sonrisa y su mirada denota atención al interlocutor, además de una profesionalidad incontestable.
Así y con la cercanía que le caracteriza ha implementado una narrativa diferente para colocar a Puerto Rico como un destino turístico de primer nivel y una marca de estilo de vida.
P.- ¿Cómo ha evolucionado la proyección turística de Puerto Rico?
R.- Hemos pasado de ser un destino de «sol y playa» a posicionarnos como un referente de riqueza cultural. El enfoque de Discover Puerto Rico ha sido elevar la narrativa de la Isla, destacando que somos un destino de clase mundial que combina una infraestructura moderna con una identidad local vibrante en las seis regiones de la Isla. Hemos logrado que el mundo no sólo vea a Puerto Rico, sino que lo sienta a través de una comunicación auténtica que ha diversificado con éxito nuestros mercados emisores.
P.- ¿Cuál es la esencia más genuina de Puerto Rico?
R.- El corazón de Puerto Rico es su gente, nosotros los boricuas, que es como nos llamamos a nosotros mismos. La isla irradia calidez, alegría y un orgullo profundamente arraigado por nuestra herencia. La mezcla de las ascendencias taína, española y africana se siente en toda la isla, incluso en nuestra hospitalidad. Se invita a los visitantes a sumergirse en nuestra cultura, historia y belleza natural.
P.- Háblame de los valores que sustentan la estrategia promocional a corto y medio plazo.
R.- Nuestra estrategia se basa en pilares como la autenticidad, la inclusión y la sostenibilidad. Queremos que los visitantes tengan experiencias reales, asegurando que el impacto económico positivo del turismo llegue a todas las comunidades de la Isla, mientras protegemos nuestros recursos para las generaciones futuras.
P.- ¿Qué ha significado para la Isla la «declaración de amor» de Bad Bunny?
R.- Ha sido un catalizador cultural masivo. Benito no es solo un artista global; es un embajador que lleva a Puerto Rico en su ADN. Su «declaración de amor» ha ayudado a poner la cultura, el patrimonio y la identidad vibrante de Puerto Rico en el punto de mira de una audiencia global y diversa, posicionando a la Isla como el epicentro de la cultura urbana y creativa actual.
P.- ¿Es ya la gastronomía puertorriqueña un activo turístico importante? ¿Cuáles son los momentos o festividades más significativos?
R.- Es un pilar fundamental. Hoy somos un destino culinario de primer nivel, desde los chinchorros de la montaña hasta la alta cocina en San Juan. Nuestra temporada navideña, la más larga del mundo, es un claro ejemplo de un hito donde la comida (lechón, pasteles o mofongo) es la protagonista.
P.- ¿Se puede hablar de turismo rural, de interior y de naturaleza como productos consolidados y sostenibles?
R.- Absolutamente, el turismo rural y de naturaleza son elementos significativos de la oferta turística de Puerto Rico. Junto a nuestros atractivos costeros, estamos promoviendo activamente ciudades como Utuado, así como tesoros naturales como el Bosque Nacional El Yunque, para animar a los visitantes a experimentar la extraordinaria biodiversidad de la Isla. Desde bosques lluviosos tropicales y cuevas de piedra caliza hasta bosques secos y paisajes montañosos, Puerto Rico ofrece una amplia variedad de ecosistemas que se protegen y gestionan cuidadosamente. A medida que los viajeros buscan cada vez más reconectarse con la naturaleza, estas experiencias ofrecen una forma más sostenible e inmersiva de explorar la Isla más allá de las vacaciones de playa tradicionales.
P.- Hablemos de cifras: ¿Cuánto ha crecido el volumen de turistas que llegan a la Isla en los últimos años?
R.- Hemos visto cifras récord en cuanto a visitas internacionales a la Isla. En 2025, registramos más de 6,8 millones de llegadas de pasajeros al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, un aumento del 3% en comparación con 2024. Además, aproximadamente 1.6 millones de pasajeros de cruceros llegaron a través de la Terminal de Cruceros del Puerto de San Juan, lo que representa un aumento interanual del 12%. Los ingresos por alojamiento y el gasto de los visitantes también han alcanzado máximos históricos.
P.- En cuanto al patrimonio inmaterial, ¿qué destacaría en términos de festivales y tradiciones?
R.- En cuanto a festivales, las Fiestas de la Calle San Sebastián representan verdaderamente la alegría y la tradición puertorriqueña. Nuestras tradiciones musicales, la Bomba y la Plena, cuentan la historia de nuestra herencia y creatividad. Puerto Rico ofrece más que paisajes impresionantes; es un destino definido por su cultura y alma vibrantes.
P.- Las playas son un paraíso… ¿Existe un plan de sostenibilidad?
R.- La sostenibilidad es absolutamente una prioridad. Promovemos activamente programas como Bandera Azul, junto con campañas de concienciación para visitantes que fomentan un viaje responsable. Nuestro enfoque va más allá de mantener las playas limpias; se trata de proteger ecosistemas frágiles, desde arrecifes de coral hasta tortugas marinas que anidan, fomentando al mismo tiempo una cultura de turismo de bajo impacto que garantice que la belleza natural de Puerto Rico pueda ser disfrutada por las generaciones venideras. También tenemos programas como The Green Path, donde los viajeros pueden certificarse como viajeros sostenibles antes de llegar a la Isla.
P.- ¿Dónde ves, o dónde te gustaría ver a Puerto Rico dentro de diez años?
R.- Dentro de diez años, espero que Puerto Rico sea visto como el líder indiscutible en turismo sostenible y cultural dentro del Caribe, no sólo para ocio sino también para eventos y convenciones. Queremos impulsar el crecimiento económico protegiendo al mismo tiempo la identidad, el patrimonio y los recursos naturales. Mi esperanza es que Puerto Rico se convierta en un modelo de como la innovación y la tradición pueden evolucionar juntas, creando una industria turística que beneficie tanto a nuestras comunidades como a las generaciones futuras.