Playas subtropicales, selvas casi vírgenes, patrimonio histórico en proceso de recuperación y una forma de viajar marcada por el movimiento entre islas configuran un relato distinto del viaje a Japón, alejado de su imagen más urbana.
Frente a la imagen más metropolitana de Japón, Okinawa emerge como un territorio donde el viaje se define por el contacto con la naturaleza, el ritmo pausado y un paisaje marcado por el mar. Situado a unas dos horas y media de Tokio en avión, este archipiélago del extremo sur del país ofrece selvas subtropicales, manglares y arrecifes de coral que dibujan una de las propuestas más atractivas para el descanso y la desconexión.
El carácter de Okinawa se expresa también en su forma de vida: los fuertes lazos sociales de sus comunidades, el cultivo de un sentido vital del propósito, así como una dieta saludable unida a una disciplina que promueve la moderación para envejecer con vitalidad. Por ello, el archipiélago forma parte de las denominadas “zonas azules”, áreas del mundo cuya población disfruta de una longevidad excepcional.
¿Cuál es la mejor manera de disfrutar tanto de los paisajes como del estilo de vida de Okinawa? El island hopping —recorrer distintas islas en un mismo viaje— se presenta como la forma más natural de descubrirla. Con más de 160 islas, temperaturas suaves durante todo el año y excelentes condiciones para la navegación y el buceo, el archipiélago permite enlazar ferris y vuelos domésticos para pasar, en pocas horas, de playas de arena blanca a bosques densos o entornos prácticamente vírgenes.
La isla principal, Okinawa Hontō, concentra buena parte de esta convivencia entre patrimonio y naturaleza. En el extremo norte, el Parque Nacional de Yanbaru alberga extensos bosques subtropicales y manglares de gran valor ecológico, mientras que el Acuario Churaumi se ha convertido en uno de los principales espacios de divulgación marina del país, con especies emblemáticas como el tiburón ballena.
En Naha, la capital, todos los ojos están puestos en las obras de reconstrucción del Castillo de Shuri, la joya de su patrimonio histórico, tras el incendio que sufrió en 2019. Con la inauguración de su pabellón principal prevista para este otoño, aquellos que lo visiten ahora podrán ser testigos de excepción del trabajo de los restauradores, a partir de materiales originales y técnicas constructivas tradicionales.
Más allá de la isla principal, el island hopping revela estampas muy distintas entre sí. Las islas de Miyako y Kerama destacan por la biodiversidad de sus aguas, pobladas por peces multicolores y tortugas marinas, y por la particular tonalidad azul de sus aguas, nacida del reflejo del sol sobre fondos de coral blanco, lo que las ha situado entre los enclaves de referencia para el buceo y el esnórquel en Asia.
En el extremo occidental, el archipiélago de Yaeyama reúne algunos de los paisajes mejor conservados de Japón: la isla de Ishigaki es uno de los enclaves más destacados del país para el buceo con mantarrayas y el astroturismo; Iriomote, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad, mantiene selvas vírgenes y manglares que cubren la mayor parte de su superficie y que pueden descubrirse en rutas a pie o en kayak; y, finalmente, Taketomi invita a un viaje en el tiempo a la esencia más pura y tradicional de Okinawa, con sus calles de arena de coral blanco, casas de piedra coronadas por figuras de shiisa y el ritmo pausado de sus carros de bueyes.
Sobre JNTO
La Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO) es un organismo administrativo independiente del gobierno japonés cuya función es la promoción de Japón como destino turístico. En 2024 viajaron a Japón un total de 182.300 turistas españoles, (+57,3% con respecto al año anterior y un +40% con respecto a 2019 en el que viajaron al país 130.243 viajeros desde España). Tras la apertura de la primera delegación en España en marzo de 2017, la JNTO dispone de 26 oficinas en todo el mundo y está vinculada además a la Agencia de Turismo de Japón del Ministerio de Territorio, Infraestructuras, Transporte y Turismo. La oficina de Madrid tiene competencias para la promoción turística de Japón en España y Portugal, y entre sus funciones se encuentra la asistencia a los profesionales del sector turístico en la promoción y el desarrollo de nuevos destinos e itinerarios o la participación en ferias y encuentros turísticos profesionales. Aparte, se encarga de ofrecer información y material a los turistas que deseen o vayan a viajar al país, colaborar y proporcionar información sobre Japón a los medios de comunicación y periodistas, promocionar el país como destino MICE y la realización de estudios del turismo emisor español hacia Japón.
Imagen de apertura: Ishigaki, Bahía de Kabira.
Fuente: COMUNICACIÓN IBEROAMERICANA