MUSEO DEL AUTOMÓVIL Y LA MODA DE MÁLAGA

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?

Texto: Redacción Go Travel/Cardinalia Comunicación | Museo del Automóvil y la Moda de Málaga
Fotografías: José Manuel Gutiérrez/Cardinalia Comunicación | Museo del Automóvil y la Moda de Málaga
Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?

Desde la elección del maniquí hasta el cuidado de los tejidos, conservar un vestido histórico implica mucho más que mantenerlo en buenas condiciones.

Fundada por los fenicios en el siglo VIII a. C., Málaga es una de las ciudades más antiguas de Europa.

Esta bella ciudad situada a orillas del Mediterráneo está declarada Conjunto Histórico por el importante legado que las diferentes civilizaciones han dejado a lo largo de los siglos. Fenicios, romanos y árabes nos hicieron un generoso regalo, de los que se conservan el teatro romano, edificado a comienzos del siglo I, en la época del emperador Augusto, o la Alcazaba musulmana, construida sobre los restos de antiguo recinto fenicio, entre otros.

La llegada de la cristiandad trajo consigo la construcción de la Catedral de la Encarnación, de estilo principalmente renacentista, pero con elementos barrocos. Conocida como “la Manquita” por faltarle una de las torres, en su interior guarda interesantes joyas como la sillería del coro, el retablo gótico de la capilla de Santa Bárbara, los sepulcros del siglo XVI en la capilla de San Francisco, las pinturas manieristas obra del artista italiano César Arbasia situadas en la Capilla Mayor o la capilla de la Encarnación, de Ventura Rodríguez y labrada en piedra de ágata, que guarda un retablo neoclásico de 1785 y los sepulcros de los obispos Bernardo Manrique y Molina Lario.

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?
Alcazaba de Málaga

Pero Málaga tiene muchos más reclamos que atraen a miles de visitantes que, además de disfrutar de su patrimonio monumental, buscan la inspiración en sus playas, siempre bien acompañadas de unos deliciosos espetos; en la música, principalmente del flamenco, pues la ciudad es una de las cunas de este universal arte; en la gastronomía con los espetos de sardinas antes mencionados, los boquerones, el pescaito frito, la cazuela de fideos, el gazpacho y el gazpacheulo, las migas, la ensalada malagueña, el ajo blanco, la porra antequerana… Podríamos estar días y días mencionando todas sus delicias. Sin olvidarnos de sus vinos dulces, el ron de Málaga y el brandy.

También en su amplia oferta museística. En este punto encontramos un singular espacio, el Museo del Automóvil y la Moda de Málaga. Situado en el edificio de la antigua fábrica de tabacos, su construcción se inició en 1923, pero no fue hasta 1932 cuando empezó a funcionar, suponiendo un empuje al crecimiento de la ciudad.

Este proyecto cultural lleva la firma de la familia portuguesa Magalhaes y en él se puede admirar la colección privada de vehículos clásicos iniciada por el abuelo del actual propietario, que comparten espacio con vestidos de alta costura. Interesados en instalar la exposición en España, encontraron acomodo en Málaga, abriendo sus puertas el 16 de septiembre de 2016.

Esta interesante colección, en la que con estilo se fusionan la moda con los vehículos, nos invita a descubrir procesos que no son visibles a los ojos del visitante, pero que son de una indudable importancia; es el caso de la conservación de las piezas que visten la exposición.

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?
Rocío Aguirre, responsable de Moda del MAM

¿Cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?

Cuando un visitante contempla un vestido de alta costura en un museo, suele detenerse en el bordado, el volumen de la falda, la riqueza de los tejidos o la firma del diseñador. Lo que rara vez imagina es todo el trabajo que existe detrás para que esa pieza pueda seguir expuesta décadas después de haber sido creada.

En el Museo del Automóvil y la Moda de Málaga, la conservación de la colección de alta costura comienza mucho antes de que el público cruce la puerta. Cada vestido requiere un tratamiento específico, ya que no existen dos piezas iguales y los materiales reaccionan de forma diferente al paso del tiempo. Sedas, terciopelos, encajes, plumas, lentejuelas o bordados metálicos presentan necesidades distintas en función de su composición, antigüedad y forma de confección.

“Cada pieza cuenta con unas necesidades de conservación específicas. Incluso cuando se trata del mismo material, hay que tener en cuenta su antigüedad, la confección y cómo se combina con otros elementos. Por ejemplo, en el caso de las lentejuelas, podemos encontrar materiales como gelatina, acetato o vinilo plástico, y también hay que valorar si están aplicadas sobre seda o poliéster a la hora de tratar la prenda”, explica Rocío Aguirre, responsable del departamento de Moda del museo.

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?
Diseño de Gucci

El maniquí también forma parte de la conservación

Uno de los aspectos menos conocidos del trabajo que existe detrás de una pieza expuesta es la elección y preparación del maniquí. Su función no consiste únicamente en presentar el vestido al público: también debe proporcionar el soporte adecuado para preservar su forma y evitar tensiones innecesarias sobre los tejidos.

El primer paso consiste en seleccionar un maniquí cuya talla sea lo más cercana posible a la de la prenda. Una tarea que puede resultar especialmente compleja si se tiene en cuenta la evolución de la silueta femenina a lo largo del siglo XX.

“Las proporciones del cuerpo han cambiado con las tendencias, los cánones estéticos y las formas de vestir de cada época. Por eso, un maniquí contemporáneo no siempre reproduce adecuadamente la silueta para la que fue concebido un vestido décadas atrás”, destaca la responsable del departamento de Moda.

Una vez seleccionado el soporte, el equipo de Moda puede recurrir a diferentes sistemas de adaptación, como rellenos, cancanes u otros elementos, que permiten reproducir la forma que debía tener la pieza al ser vestida y, al mismo tiempo, ofrecer el soporte necesario para preservar su estructura.

Lo que el visitante percibe como una cuestión puramente estética responde, por tanto, a una decisión de conservación.

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?
Diseño de Madeleine Vionnet

Mucho más que limpiar un vestido

La conservación de alta costura no consiste únicamente en mantener las piezas limpias.

Antes de cualquier intervención se realiza una revisión de costuras, bordados, forros, aplicaciones y elementos decorativos para detectar posibles alteraciones. Cada material y cada elemento de una prenda puede reaccionar de manera diferente al paso del tiempo, por lo que cualquier actuación debe realizarse teniendo en cuenta las características particulares de la pieza.

En determinadas ocasiones, la mejor decisión es precisamente no intervenir, sino garantizar unas condiciones adecuadas que permitan ralentizar el envejecimiento natural de los materiales.

También los movimientos de las piezas requieren planificación. Un cambio de exposición, un nuevo montaje o un eventual traslado implican valorar cómo manipular y transportar el vestido para minimizar cualquier riesgo para su integridad.

Detrás de la pieza. ¿cómo se conserva un vestido de alta costura durante décadas?
Preparación de la exposición "Resplandor Ígneo"

Una colección que necesita tiempo

Conservar una colección histórica de alta costura significa, en buena medida, trabajar pensando en el futuro.

Cada decisión adoptada sobre una pieza busca garantizar que pueda continuar formando parte de la colección y ser contemplada por nuevas generaciones. El objetivo no es detener el paso del tiempo —algo imposible en materiales que envejecen de manera natural—, sino ralentizar sus efectos y preservar, en la medida de lo posible, las características que hacen de cada vestido un testimonio de su época.

La colección de moda del MAM reúne creaciones de algunos de los grandes nombres internacionales. Pero detrás de cada firma, cada tejido y cada diseño existe también un trabajo especializado que permanece fuera de la mirada del visitante.

Porque antes de convertirse en una pieza de exposición, cada vestido necesita ser estudiado, preparado y cuidado.

Ese es el trabajo invisible que permite que, décadas después de su creación, la alta costura siga contando su historia.

 

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Texto: Redacción Go Travel/Cardinalia Comunicación | Museo del Automóvil y la Moda de Málaga
Fotografías: José Manuel Gutiérrez/Cardinalia Comunicación | Museo del Automóvil y la Moda de Málaga