El resort tinerfeño presenta su Informe de Sostenibilidad y demuestra que la hospitalidad de alto nivel puede convivir con el respeto al entorno, la gastronomía local y el bienestar de las personas.
En el suroeste de Tenerife, donde el Atlántico se encuentra con uno de los paisajes más singulares de la isla, Abama Resort ha desarrollado un destino donde el lujo, el bienestar y el respeto por el entorno se integran en una misma experiencia.
Más que un lugar donde alojarse, el resort propone una manera distinta de entender el viaje: una estancia en la que el paisaje, la gastronomía, la arquitectura y el cuidado del entorno forman parte de una misma filosofía.
Así lo recoge el nuevo Informe de Sostenibilidad presentado por el complejo, un documento que resume más de quince años de trabajo enfocados en el bienestar de las personas, la protección del entorno y el desarrollo de un modelo turístico capaz de generar valor económico y social al mismo tiempo.
Un proyecto concebido con propósito
Desde su creación en 2010, Abama Resort Tenerife se ha desarrollado como un proyecto construido sobre tres pilares: minimizar el impacto ambiental, maximizar el confort de quienes lo visitan y garantizar la viabilidad económica a largo plazo. Esta visión ha permitido anticiparse a muchas de las exigencias normativas que hoy marcan el futuro del sector turístico europeo, demostrando que la sostenibilidad puede formar parte natural de la experiencia de viaje.
«Tenemos que encontrar ese equilibrio entre ofrecer una experiencia fantástica al cliente y mantener nuestros ideales y principios alineados con la sostenibilidad. De hecho, debemos utilizar la sostenibilidad como una herramienta para mejorar la propia experiencia», explica Adrián Almirante, director general de Abama Hotels.
Hoy el complejo integra hoteles de cinco estrellas como Las Terrazas de Abama Suites y Los Jardines de Abama Suites, junto a Abama Residencial y Villas del Tenis, todos ellos concebidos bajo criterios de eficiencia energética y construcción sostenible.
Desde su propio diseño, el resort fue pensado para integrarse en el paisaje del suroeste de Tenerife y aprovechar las condiciones naturales del entorno, una filosofía que guía la arquitectura, la gestión energética y el uso responsable de los recursos.
Gastronomía que conecta con el territorio
La sostenibilidad también se refleja en la propuesta gastronómica de Abama Resort. En espacios como Melvin by Martín Berasategui, la cocina se construye a partir del producto de proximidad y de una estrecha colaboración con productores de las islas.
«En Melvin llevamos ya siete años apostando firmemente por el producto local y de kilómetro cero. Cuando un visitante llega a una isla como Tenerife, también quiere descubrir los productos que ese territorio puede ofrecer», explica Sergio Fuentes, jefe de cocina de Melvin by Martín Berasategui.
Esta filosofía pone en valor los sabores del archipiélago y contribuye a fortalecer la economía local, reducir la huella de transporte y preservar la identidad gastronómica de las islas.
Naturaleza, golf y conservación marina
El respeto por el entorno natural también forma parte de otros espacios del resort. El campo de Abama Golf, diseñado por Dave Thomas, incorpora prácticas orientadas a una gestión más eficiente de los recursos y al cuidado del paisaje que lo rodea.
Al mismo tiempo, Abama colabora con organizaciones locales dedicadas a la conservación marina para proteger los ecosistemas del suroeste de Tenerife y las especies que habitan sus aguas, como ballenas, delfines y tortugas marinas.
Este compromiso se materializa también en Abama Blue Ocean, un proyecto editorial que pone en valor la riqueza del corredor marino Teno-Rasca, uno de los hábitats más relevantes de cetáceos en Europa. A través de una cuidada publicación que reúne la mirada de fotógrafos y científicos marinos, la iniciativa invita a descubrir este entorno desde una perspectiva más consciente y cercana.
Además de su valor divulgativo, el proyecto destina parte de sus ingresos a organizaciones locales dedicadas a la conservación del medio marino, reforzando así la implicación del resort con la protección del océano. Toda la información sobre esta iniciativa puede consultarse en la web del resort, en su sección dedicada a Abama Blue Ocean.
Un compromiso que mira al futuro
Más allá de su impacto medioambiental, el resort ha generado empleo estable y cualificado, apostando por la colaboración con proveedores locales y contribuyendo al fortalecimiento del tejido empresarial de la isla. Además, impulsa iniciativas culturales, deportivas y formativas que promueven la inclusión y la cohesión social.
«El objetivo es no esperar hasta 2040, sino llegar a 2030 con los deberes hechos. Y, cuando llegue 2040, poder estar ya por encima de la normativa», señala Francesc Pujol, director de Real Estate de Abama Resort.
Sobre ABAMA HOTELS
Situado en Guía de Isora, Abama Hotels se alza en un enclave privilegiado, considerado uno de los rincones más exclusivos del sur de Tenerife, con vistas inigualables al Atlántico y a la isla de La Gomera. Sus hoteles reúnen una propuesta de cinco estrellas con dos complejos de referencia: Las Terrazas de Abama Suites y Los Jardines de Abama Suites. Ambos destacan por sus espaciosas suites, que ofrecen amplitud, confort y diseño funcional, además de un servicio personalizado y una cuidada selección de experiencias.
La oferta se completa con una gastronomía de primer nivel, el campo de golf de 18 hoyos diseñado por Dave Thomas y el exclusivo Sandára Wellness & Spa, inspirado en la naturaleza canaria. Todo ello convierte a Abama Hotels en un destino único de hospitalidad, bienestar y estilo de vida en Tenerife.