Este opulento entorno inspirado en el París de principios del siglo XX cobra vida con murales de flora tropical pintados a mano sobre un fondo resplandeciente plateado, con paredes enrejadas que nos invitan a instalarnos cómodamente y disfrutar de una velada de cocina y vinos franceses, con los arcos de hierro forjado vert de gris, los armarios de nogal y los techos ricamente pintados con inspiración en el Gran Palais de la capital francesa. Maison Barnes Bar & Lounge nos transporta a la época dorada parisina de la Belle Époque.
Maison Barnes es el primer establecimiento insignia de Barnes en los EE. UU., marca líder en el sector inmobiliario residencial de alta gama, reconocida por sus servicios integrales y personalizados y con delegación en España, en Madrid, San Sebastián, Barcelona, Girona y Palma de Mallorca. Fundada por Heidi Barnes y dirigida por Thibault de Saint Vincent, al apostar por el sector hostelero extiende su legado con una amplia variedad de salas privadas para eventos exclusivos, garantizando una vivencia lujosa y personalizada para cada ocasión.
Situado en el número 63 de Upper East Side de Nueva York, en el icónico edificio Beekman, Maison Barnes celebra el Art de Vivre francés ofreciendo una experiencia culinaria de primer nivel con el sello del reconocido chef Daniel Boulud, poseedor de dos estrellas Michelin.
El arte de vivir a la francesa
Con dos restaurantes, un bar, tres salones privados que incluyen una bodega de vinos, un ático y una terraza en la azotea, Maison Barnes es el perfecto escaparate de la refinada artesanía francesa, mientras que su íntimo jardín rodeado de celosías invita a disfrutar de los famosos vinos franceses y de su deliciosa cocina.
Las influencias del art noveau y las piezas vintages le confieren una belleza que no se pasa de moda. El vidrio grabado, el hierro forjado, el bronce dorado, la piedra pulida, el cobre y las maderas barnizadas, todo, ha sido cuidadosamente seleccionado para reflejar el savoir-faire que caracteriza a Maison Barnes. Los interiores llevan la firma de la pintora decorativa francesa Stéphanie de Ricou, conocida por su trabajo en monumentos históricos como el Hôtel de la Marine, el Hôtel Lutecia o el Palacio de Versalles que, en este proyecto colaboró con Kevin Ouvré, cuyo trabajo inspirado en Saint-Barthélemy se refleja en los murales de hojas de banano y palmeras. Juntos crearon una decoración vibrante, en la que cada pieza muestra su identidad, a menudo caracterizada por ornamentos sorprendentes situados en lugares inesperados como una escalera envuelta en cortinas de terciopelo o un pasillo adornado con vides pintadas a mano.
Maison Barnes ofrece dos exquisitas opciones gastronómicas. Café Boulud es una brasserie con cocina creativa situado en una sala acristalada con techos abovedados y molduras en forma de hoja de trébol. Así mismo, está adornado con paneles de espejo enmarcados en bronce y banquetas de terciopelo verde, evocando sus raíces art decó. La segunda opción es el Maison Barnes, que ofrece una experiencia gastronómica auténticamente francesa con un nivel de excelencia. Este opulento entorno, que puede combinarse con el Bar & Lounge, presenta una clara inspiración parisina en la que la edad dorada cobra vida con delicados y únicos murales de flora tropical pintados a mano sobre un fondo de plata brillante, paredes forradas de enrejado y banquetas en tonos joya.
Un menú tradicional, pero excepcional y un equipo completamente dedicado
Dirigido por el chef Daniel Boulud, la cocina de Maison Barnes es un homenaje a los platos clásicos de la gastronomía francesa, en la que destacan los productos de temporada más selectos.
Natural de la ciudad francesa de Lyon, el chef Boulud está considerado uno de los cocineros de referencia Estados Unidos y uno de los chefs más venerados de Nueva York y por supuesto, uno de los más reconocidos a nivel mundial gracias a sus restaurantes abiertos en Toronto, Montreal, Bahamas, Singapur O Dubai.
En Maison Barnes ha continuado evolucionando su cocina siempre con un enfoque contemporáneo, pero manteniéndose fiel a la tradición francesa y a su vida como chef en Nueva York, lo que le ha reportado importantes galardones.
El menú que propone incluye interpretaciones actuales del propio chef de las elaboraciones más tradicionales de la cocina francesa, manteniendo el énfasis en los sabores ricos en capas, ingredientes precisos de temporada y técnicas clásicas. Algunas de las delicias que se pueden degustar son una ensalada de vieiras con trufa negra, una terrina de ciervo y enebro con chutney de pera y ginebra, una solla normanda con arroz con mantequilla de algas elaborada con solla pochada, camarones, mejillones y champiñones de París o un tournedos de buey con salsa maturini y patatas dauphine.
Entre los postres encontramos un Saint-Honoré de caramelo y vainilla, o un pastel de chocolate grand cru con sabayón de expreso.
Acompañando en las cocinas al chef Boulud se encuentran el chef ejecutivo Romain Paumier y la chef pastelera ejecutiva Katalina Diaz. El chef Paumier es originario de Montpellier, aunque creció en Lyon donde comenzó su carrera en bistrós y establecimientos de renombre. En Nueva York empezó en DBGB de Daniel Boulud antes de convertirse en sous-chef de Café Boulud en 2017. Su siguiente parada sería en el restaurante Daniel durante dos años como sous-chef ejecutivo y posteriormente jefe de cocina, antes de asumir el cargo de chef ejecutivo del nuevo Café Boulud.
La chef Katalina Diaz destaca en las técnicas tradicionales francesas y en la creación de capas de sabores y texturas en sus postres. En el año 2017 pasó a formar parte del equipo de pastelería del restaurante Daniel, justo después de obtener el título en el Instituto Culinario Americano. Ascendida a sous-chef ejecutiva para pastelería en 2019, se unió al Café Boulud en 2023, coincidiendo con su apertura. Por último, hay que indicar que a cargo de la sumillería se encuentra Victoria Taylor, formada académicamente como Conseiller en Sommellerie del Programa de Vinos de la CAFA en Burdeos, Francia. Desarrolló un profundo aprecio por lo sabores y los maridajes asesorando a los huéspedes en una granja orgánica de Colorado y en Café Boulud ocupa el puesto de sumiller jefe donde combina sus conocimientos culinarios
El artesanado y el lujo francés, un bar salón premium y el bar Tournesols
Como no podía ser de otra manera en la decoración de Maison Barnes participaron artesanos de las casas francesas más reconocidas como Christofle, Bernardaud, Hermès, Saint-Louis y otros. Algunos elementos decorativos que llaman la atención son un Elephas Maximus de Christofle, un elefante de plata de ley de casi quince kilógramos con detalles complejos, del que sólo se fabricaron veinte ejemplares o un candelabro Arlequín de cristal, amatista y chartreuse de Maison Saint-Louis que domina la sala del bar. Por otro lado, los platos de la colección «Je te mangerais dans la main» de JR y Prune Nourry, y un momo de globos de Jeff Koons fueron realizados en colaboración con artistas de Bernardaud y forman parte de la colección temporal.
La carta de cócteles del bar salón premium incluye delicias como el Parfait, Parfait con vodka Belvedere y vermut Comoz de Chambéry y otros emblemáticos como Beekman, nombrado así en honor a la dirección de Maison Barnes, hecho a base de centeno, Bénédictine e Izarra verde. Maxine Ponson Blanc, el champagne favorito de los sumilleres, completa una selección de bebidas que cuenta además con hasta veinte vinos diferentes por copa. Mientras que los amantes del borgoña podrán pedir un Meursault «Les Corbins» del Domaine Bitouzet-Prieur. En la carta de vinos por copa las opciones que encontramos son principalmente francesas, aunque también se incluyen algunos vinos norteamericanos de prestigio como Cabernet Sauvignon de Waterhorse Ridge de Seaview (California). Y para acompañar todas estas prestigiosas bebidas, numerosos aperitivos como bocados de lubina, gougeres de Comté o mariscos gratinados con pastis.
El bar Tournesols ofrece una experiencia única. Con una decoración decadente, donde se mezclan las corrientes del sudeste asiático y europea con lámparas de cristal de colores, sofás morados y apliques en forma de palmeras de bronce, es el lugar perfecto para disfrutar de una copa después de la cena, ya sea un coñac, calvados o uno de los precisos armagnacs de Maison Barnes. Eso si lo encuentra, pues está discretamente escondido en un rincón de Maison Barnes, detrás de la que parece ser la puerta de la cocina.
Salones para una experiencia privada e íntima
Maison Barnes cuenta con cuatro elegantes comedores privados ideales para organizar cenas privadas, celebraciones intimas o reuniones más grandes, así como presentaciones de arte, cultura, literatura, deporte o moda. Su impecable servicio, la cocina del chef Daniel Boulud y el arte intemporal francés garantizan el éxito de la velada.
Le Cellier es mucho más que una bodega, es un auténtico santuario para los amantes del vino. Revestido del suelo al techo con botellas de Champagne, Burdeos, Borgoña o Valle del Ródano, es el lugar perfecto para disfrutar de maridajes personalizados en almuerzos y cenas únicas.
Le Vaisselier es un espacio íntimo que se asemeja a una biblioteca. Sus vitrinas personalizadas están llenas de vajillas bellamente trabajadas, entre las que se encuentran creaciones impresionistas y piezas patrimoniales. Está colección en constante evolución, es un homenaje a la artesanía francesa de plata fina, porcelana, cristal y, por supuesto, a los artesanos que las crean. Un destino para los amantes del arte de la mesa y donde se pueden llevar a cabo almuerzos, cenas y reuniones.
Le Salon Madeleine es un comedor con inspiración art decó en el que los pilares de vidrio tallado, los muebles de espejo, los blancos fríos y el azul pavo real son los auténticos protagonistas. Este espacio privado se puede configurar para almuerzos, cenas, recepciones o reuniones, según las necesidades.
The Baccarat Romm se encuentra fuera del salón Medeleine, escondido detrás de una entrada de espejos. En este espacio íntimo para eventos privados descansa una maravillosa colección de arte de Baccarat y deslumbrantes piezas de cristal, incluida la cristalería de Baccarat.
Maison Barnes refleja el ambiente de una lujosa residencia privada que nos transporta a la época dorada parisina. Un escaparate de refinada artesanía francesa y una celebración del arte de vivir. La Belle Époque ha llegado a Park Avenue.