JESÚS MIGUEL VIÑUALES BLANCO

Director General de Turismo de Extremadura

Texto: Jose Manuel Gutiérrez
Fotografías: Cardinalia Comunicación

Publicada en diciembre 2024

Cacereño de pura cepa y profundamente enamorado de su tierra extremeña, de la que se siente muy orgulloso, Jesús Miguel Viñuales cursó el grado de Comunicación Internacional con la especialidad en Historia en Saint Louis University.

Conversar con el nuevo director general de Turismo de Extremadura es realmente fácil gracias a sus dotes de gran comunicador, por su amabilidad y empatía y por su carácter inquieto y activo, lo que le lleva a prestar toda su atención a quienes se le acercan.

Su intensa trayectoria profesional siempre ha estado ligada a la comunicación turística, ocupando puestos de alta responsabilidad tanto en medios de comunicación como en grandes corporaciones y en entidades público-privadas. Gracias a ello posee una visión global del sector que quiere aplicar en beneficio de Extremadura, definiendo claramente las directrices que posicionen su territorio como un destino moderno y consolidado en el mapa turístico mundial.

Para Jesús Viñuales, su tierra es genuinamente poliédrica y cada uno de sus valores son activos suficientemente poderosos para ser los pilares de un futuro sostenible y generador de riqueza trasversal.

P.- ¿Qué valores hacen de Extremadura un destino al que siempre se quiere volver?

R.- Nuestra gente, nuestra naturaleza, nuestro patrimonio histórico y cultural, nuestra gastronomía. También la cercanía y la buena sintonía con Portugal. Son nuestros principales hechos diferenciadores en materia turística. Extremadura tiene un inmenso legado histórico, en el que destacan los tres enclaves Patrimonio Mundial (el conjunto monumental de Cáceres, el conjunto arqueológico de Mérida y el monasterio de Guadalupe, cuna de la Hispanidad) y decenas de pueblos y ciudades con una enorme riqueza patrimonial y cultural, como Badajoz, Plasencia, Trujillo, Zafra o Hervás. Somos una de las Comunidades Autónomas con más alimentos de calidad, como lo atestiguan nuestras doce Denominaciones de Origen y cinco Indicaciones Geográficas Protegidas, ejemplos de la excelencia y la variedad de nuestra gastronomía. Y, ¡cómo no!, nuestra naturaleza. No exagero si digo que Extremadura es un paraíso natural con más de cincuenta espacios protegidos, como las Reservas de la Biosfera de Monfragüe, Tajo Internacional y La Siberia.

P.- Con la dificultad que entraña el poco tiempo que lleva en el cargo, ¿cuáles son las líneas de trabajo prioritarias para seguir consolidando el destino turístico?

R.- Nuestra estrategia se basa en los tres pilares que he mencionado anteriormente (patrimonio, gastronomía y naturaleza). Son nuestra punta de lanza y donde realmente somos fuertes y competitivos frente a otros destinos de interior. Apostamos por un turista de calidad, que repercuta en el territorio, y por nuestra gente y nuestras empresas, que son nuestros principales embajadores tanto fuera como dentro de Extremadura. El turismo atraviesa un buen momento en nuestra Comunidad Autónoma, como lo demuestran los datos de viajeros, ocupación y empleo de los últimos meses. Se trata de un sector estratégico para Extremadura, que aporta el 8% del PIB regional y que sigue creciendo. Además, genera riqueza y permite dinamizar y asentar población en las zonas rurales. Trabajamos estrechamente con otras Administraciones Públicas y con el sector empresarial para impulsar el turismo y continuar la formación y la profesionalización del sector. Aspiramos a ser una de las referencias entre los destinos de interior.  

P.- Desde un punto de vista tangible, ¿qué significa para los extremeños que su tierra esté dentro de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes?

R.- Para cualquier destino será muy difícil competir y aparecer en el mapa si no dispone de herramientas digitales adecuadas. El sector turístico extremeño no puede perder este tren. Hablamos de infraestructuras tecnológicas que ofrecen servicios y productos personalizados, de accesibilidad para todos, de interacción e integración de los visitantes con el entorno y de proyectos e implementaciones que mejoran la vida de los residentes, entre otras medidas. Actualmente, Extremadura cuenta con trece miembros titulares dentro de la Red Española de Destinos Turísticos Inteligentes (Red DTI), que son las Diputaciones de Cáceres y Badajoz, los Ayuntamientos de Badajoz, Mérida, Cáceres, Plasencia y Llerena, y seis comarcas de la provincia de Cáceres (Valle del Jerte, Valle del Ambroz, Trasierra-Tierras de Granadilla, La Vera, Sierra de Gata y Las Hurdes).

P.- Los preceptos de sostenibilidad tienen cada vez más importancia en los modelos turísticos y Extremadura acaba de ser galardonada por el Observatorio FiturNext por sus Rutas Gastronómicas Sostenibles. ¿Qué criterios se han seguido para conseguir este meritorio reconocimiento?

R.- El premio de Fiturnext, entre más de 250 proyectos nacionales e internacionales, ha sido una gran noticia y un espaldarazo a una estrategia en la que creemos firmemente. Las Rutas Gastronómicas Sostenibles, impulsadas por la Junta de Extremadura, son clubes de producto creados en torno a varios de los alimentos más emblemáticos de nuestra región. La Ruta del Queso, la Ruta del Ibérico ‘Dehesa de Extremadura’ y la Ruta del Aceite están formados por 365 empresas, como queserías, secaderos de jamón, almazaras, alojamientos, restaurantes, empresas de actividades turísticas y comercios especializados. Todos colaboran para poner en valor unos productos excepcionales y de proximidad. Ofertan más de 60 experiencias, desde visitas guiadas hasta degustaciones y catas, que permiten disfrutar no solo de una actividad gastronómica sino también conocer el entorno, las tradiciones y la cultura de los lugares de producción.

P.- ¿Qué conceptos de sostenibilidad se están aplicando en los demás recursos turísticos?

R.- Me gustaría hacer una apreciación acerca de la sostenibilidad. La gente, cuando escucha hablar del término ‘sostenibilidad’, suele cometer el error de pararse y pensar únicamente en un alojamiento o empresa turística que es autosuficiente desde el punto de vista energético y respetuoso con el medio ambiente, pero hay que ir más allá. Nosotros en Extremadura tenemos un modelo turístico sostenible desde el punto de vista social, que deja beneficios tanto al que viene a visitarnos como al que reside aquí, huyendo de masificaciones y otros problemas que genera el turismo de masas. El turista del siglo XXI busca esos destinos aún no tan maduros y con una característica que nosotros poseemos en Extremadura, que es la autenticidad. ¡Porque aquí somos auténticos!

P.- ¿Existen ayudas por parte de la Junta de Extremadura para la digitalización del sector y para la mejora en la eficiencia energética?

R.- Hemos anunciado y puesto en marcha diferentes ayudas para mejorar la calidad, la digitalización y la eficiencia energética de las empresas turísticas.

Quiero destacar un plan de subvenciones, dotado de 2,5 millones de euros, para transformar nuestra oferta turística. Estas ayudas permitirán a las empresas implementar mejoras en sus infraestructuras, servicios y procesos, desde la instalación de ascensores para clientes hasta la adquisición de equipos y aplicaciones informáticas o los gastos para apoyo en marketing online. Una vez finalizado el plazo el 31 de octubre, hemos recibido 223 solicitudes con un valor de inversión de 6,1 millones de euros, con lo cual, si subvencionamos el 50 por ciento, la primera convocatoria ha agotado el crédito de 2,5 millones que había para estas líneas de ayuda. Ha sido un éxito.

A ello se añaden las ayudas para reformas en alojamientos orientadas a aumentar la eficiencia energética por una cuantía de 3,7 millones de euros. Subvencionamos, mediante concesión directa, entre el 40 y el 60 por ciento de la inversión, una medida que beneficia a propietarios, explotadores, arrendatarios o concesionarios de alojamientos que contraten mejoras en sus instalaciones térmicas y de iluminación.

En este mismo sentido, quiero añadir que la Junta de Extremadura ha autorizado la contratación de las obras de eficiencia energética, mediante digitalización y autocontrol, de las Hospederías de Extremadura con un presupuesto de 1,17 millones de euros.

P.- Hábleme de la marca Hospederías de Extremadura y lo que estos establecimientos aportan a la oferta extremeña

R.- Aportan un plus de calidad a la oferta hotelera y hostelera de la región. La red de Hospederías de Extremadura está formada por ocho hoteles de cuatro estrellas (siete en la provincia de Cáceres y uno en la de Badajoz). Se sitúan en Garrovillas de Alconétar, Alcántara, Hervás, Jerte, Monfragüe, San Martín de Trevejo, Ladrillar (Las Hurdes) y Llerena. Todas ellas tienen un encanto especial, ya que están en parajes y espacios protegidos únicos o ubicadas en edificios históricos. Además, disponen de restaurantes donde el viajero puede disfrutar de los placeres de la gastronomía extremeña y de los productos de temporada. Por ejemplo, en otoño se ha diseñado un menú degustación cinegético por parte del equipo de dirección de cocina de las Hospederías, muy completo, muy de la tierra y al alcance de todos los bolsillos (30€), el cual pude disfrutar en la Hospedería de Alcántara hace relativamente poco tiempo. Está compuesto por croqueta melosa de jabalí y mousse de patatera, carpaccio de gamo y helado de Torta del Casar, arroz con liebre, perdiz a la moda de Alcántara y, de postre, repápalos (un dulce muy extremeño). Este menú se ira cambiando cada estación para aprovechar los diferentes productos de temporada. Recomiendo a todos los viajeros que aprovechen la red de Hospederías para disfrutar de una experiencia sensorial tanto por el marco idílico en el que se encuentran los hoteles como por el buen hacer de nuestros chefs, disfrutando de sabores de antaño que nos evocan a esas cocinas tradicionales de los fogones de nuestras abuelas, pero con tintes de modernidad.

P.- El turismo experiencial tiene en Extremadura un buen escenario. ¿Cuáles son para usted las ofertas más representativas?

R.- Antes hablaba de las Rutas Gastronómicas Sostenibles. Visitar una dehesa para conocer el origen y el proceso de elaboración del jamón ibérico de bellota, y después participar en una clase con un maestro cortador. Ser pastor por un día y elaborar un queso con tus propias manos. Degustar y saber distinguir un buen aceite de oliva virgen extra. Estas son algunas de las experiencias que los viajeros pueden vivir en Extremadura. Pero hay muchas más y no solo en el ámbito de la gastronomía. Por toda la región existen empresas que han creado actividades increíbles e inolvidables para sus clientes. Observar el vuelo de un águila imperial ibérica o un buitre negro en un safari por la dehesa. Contemplar las estrellas en un paraje de belleza excepcional. Conocer el mundo del toro en una finca ganadera. Alojarse en un establecimiento singular entre encinas centenarias. No me quiero olvidar de la oferta cultural y museística de Extremadura, muy importante en este tipo de turismo experiencial. Es maravilloso, por ejemplo, presenciar una obra del Festival de Mérida en el majestuoso teatro romano durante una noche de verano.

P.- Extremadura es rica en biodiversidad y en patrimonio inmaterial. ¿Cómo se está actuando para la conservación del medio natural y en la salvaguarda de la cultura intangible?

R.- Damos la máxima prioridad a la conservación de la biodiversidad, las tradiciones y los bienes culturales tangibles e intangibles, y apoyamos estas iniciativas. En Extremadura hay muchos y buenos ejemplos y uno de ellos es el Otoño Mágico del Valle del Ambroz, en el norte de Cáceres. Este año ha estrenado el título de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Durante varios fines de semana, los pueblos de la comarca ofrecen un amplio programa que combina 70 actividades de naturaleza, cultura y gastronomía. Organizan rutas guiadas para conocer el entorno natural y el patrimonio histórico, la Fiesta de la Trashumancia, pruebas deportivas, mercados de productos locales, conciertos, jornadas micológicas, espectáculos de música, magia y teatro y otras propuestas. A lo largo del año, no solo en otoño, se celebran fiestas y festivales por toda Extremadura que respetan la naturaleza y ensalzan nuestro patrimonio inmaterial. Veamos, por ejemplo, la Fiesta del Cerezo en Flor en el Valle del Jerte, en primavera, de Interés Turístico Nacional.       

P.- Con la ilusión propia de quien ama tanto a su tierra, ¿dónde le gustaría ver a Extremadura en el 2030?

R.- Siempre he estado profundamente enamorado de mi tierra. Creo que es el mejor destino que uno puede tener para invertir y poder emprender su proyecto de vida. Es un lugar tranquilo, seguro, lleno de naturaleza y de gente extraordinaria. Me gustaría verla en el pódium de honor de los destinos de turismo de interior, mejorando alguna red de infraestructuras como el tren o pudiendo ofrecer desde nuestro aeropuerto de Badajoz alguna conexión a nivel europeo, algo que, sin duda, dinamizaría el turismo de la región y permitiría viajar a los propios extremeños a otros lugares.

Eso sí, manteniendo siempre esa identidad propia, esa autenticidad extremeña y el encanto de nuestra gente que nos caracteriza y, como como dije al principio, es nuestro principal hecho diferenciador.

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Texto: Jose Manuel Gutiérrez
Fotografías: Cardinalia Comunicación