Reflejo de la elegancia y del arte de vivir a la francesa, La Première encarna la excelencia que caracteriza a Air France.
Tanto en el aeropuerto como a bordo, quienes participen de esta sublime experiencia disfrutarán de momentos únicos y personalizados de altos vuelos, acompañados por el personal de La Première que garantiza un servicio de autor tan discreto como atento.
“El lanzamiento de nuestra nueva experiencia La Première es un paso importante en nuestra hoja de ruta estratégica”. “Seguimos invirtiendo en productos excepcionales para nuestros clientes en cada etapa de su viaje, con la ambición de posicionar a Air France al más alto nivel. Con una nueva y exclusiva experiencia en tierra en el aeropuerto de París-Charles de Gaulle y una suite La Première completamente rediseñada y más espaciosa que nunca, esta nueva oferta materializa fielmente la mejor definición del viaje. Nuestros equipos se encargan de que cada viaje sea una experiencia excepcional. Este nuevo producto se implantará próximamente en más aviones y destinos, confirmando así nuestro compromiso con la excelencia”. Así resumió Benjamin Smith, Director General del Grupo Air France-KLM la puesta en escena de la nueva primera clase de la aerolínea franco-holandesa.
La Première, la máxima expresión del viaje
Fruto de tres años de desarrollo, la nueva suite La Première de Air France representa un concepto único, totalmente modular, compuesto por un asiento y una “chaise longue” que puede transformarse en una auténtica cama.
El asiento se adapta a cada momento del vuelo, ya sea en el despegue, en el aterrizaje, en la comida o en un momento de descanso. Equipado con un reposacabezas de cuero con el caballito de mar alado grabado, símbolo histórico de Air France y espumas ergonómicas mullidas, se adapta a la morfología de cada pasajero para un confort perfecto. También dispone de una mesa consola y una mesita contigua para trabajar o comer.
Frente al asiento, una “chaise longue” permite descansar en la posición que se desee. Ideal para estirar las piernas durante la lectura o disfrutando de una película, mientras que, para las noches de confort absoluto, esta “chaise longue” se despliega fácilmente para convertirse en una auténtica cama de dos metros de largo y setenta y cinco centímetros de ancho. De este modo, la nueva suite puede adaptarse al ritmo y los deseos de cada viajero. Dispone de casi 3,5 metros cuadrados de espacio privado, un 25% más que la cabina predecesora, equipada también con una cálida manta y grandes cojines que hacen de esta estancia un refugio muy íntimo.
Cada suite está rodeada por una gruesa cortina que proporciona un aislamiento total del techo al suelo, garantizando un ambiente acogedor. Las suites laterales disponen de cinco ventanas, un detalle exclusivo de Air France. Las suites adyacentes situadas en el centro de la cabina permiten a dos pasajeros viajar juntos preservando la intimidad de cada uno. Una separación corredera eléctrica que va de arriba a abajo puede desplegarse en un solo movimiento.
La elegancia por excelencia
Exclusivamente reservada a los clientes de La Première, esta cabina situada en la parte delantera del avión ofrece una experiencia de privacidad superior. En su diseño Air France ha prestado atención a cada detalle. Del cuero de plena flor a la lana suave, se han seleccionado cuidadosamente las materias primas más selectas para estas nuevas suites, fabricadas en Francia por STELIA Aerospace. Su diseño único ha sido concebido por la compañía aérea en colaboración con el estudio Design Investment y con la agencia SGK Brandimage.
La cabina se revela en una armonía de colores, dominada por una tonalidad de grises, con acabados en piel en los asientos y tejidos creados en exclusiva para La Première. Para añadir carácter y distinción, toques de rojo puntúan el espacio como una firma de alta costura.
El conjunto se ve realzado por detalles metálicos en color champán satinado, que resaltan cada uno de los acabados, mientras que la moqueta oscura aporta ligereza y fluidez al conjunto, creando un efecto de suspensión.
Para dotar al habitáculo de una altura sin obstáculos y una sensación de espacio sin precedentes, los maleteros se han sustituido por espacios de almacenamiento en el suelo. Un gran cajón deslizante permite guardar hasta dos maletas de cabina, además de un segundo cajón bajo la «chaise longue» para guardar los zapatos. Cerca del asiento, hay un espacio con un espejo retroiluminado para objetos personales. Así mismo, la suite dispone de un guardarropa individual.
La luz, omnipresente, desempeña un papel esencial en esta configuración excepcional. Las cinco ventanas bañan el espacio de luz natural, creando una atmósfera relajante y equipadas con persianas eléctricas translúcidas u opacas. El sistema de iluminación, compuesto por dos lámparas adornadas con el caballito de mar alado de Air France, se ofrece en versión de pared y de pie, mientras que la iluminación ambiental acompaña sutilmente cada fase del vuelo.
A bordo, la tecnología y el confort se unen para ofrecer una experiencia de viaje verdaderamente conectada. Cada cliente dispone de dos pantallas 4K de 32 pulgadas que le permiten disfrutar de más de mil quinientas horas de entretenimiento en condiciones óptimas desde su sillón, su «chaise longue» o su cama, disponiendo siempre de auriculares con reducción de ruido y la opción de emparejar sus propios auriculares o cascos a las pantallas mediante Bluetooth. También hay tomas de corriente de 110 V/220 V, USB A y USB C, así como ranuras de recarga por inducción y un soporte para smartphone o tableta que permite aprovechar al máximo los dispositivos personales.
Durante el viaje hay disponible una conexión Wi-Fi gratuita. En un futuro próximo, la aerolínea ofrecerá un nuevo paquete de conectividad de banda ancha en toda su flota para disfrutar de una experiencia “como en casa”, en sustitución del servicio disponible actualmente*.
La suite se controla intuitivamente desde una tableta inalámbrica con pantalla táctil. Con solo pulsar con un dedo se puede ajustar la inclinación del asiento, la «chaise longue» o la cama, así como las distintas iluminaciones y persianas de las ventanas. También es fácil navegar por todas las funcionalidades en las dos pantallas disponibles.
La experiencia La Première comienza antes de volar
La apuesta de Air France por la excelencia es toda una cadena de valor de servicios exclusivos que comienza antes de subir al avión. En el aeropuerto, los pasajeros de La Première disponen de su propio espacio elegantemente decorado siguiendo los patrones de diseño de Didier Lefort. Paralelamente, se ofrecen tratamientos de la marca Sisley en la zona de bienestar, según un protocolo exclusivo anti-jet-lag diseñado específicamente por Air France. Desde este espacio en el aeropuerto los viajeros se evitan los tediosos controles de seguridad y de inmigración, pues tienen los suyos propios. Y en el momento de embarcar, cada viajero es llevado en automóvil con conductor privado directamente a la pista, evitando las incomodidades de las colas de pasajeros y las esperas. Ya en el avión, cada cliente recibe un neceser de a bordo de la firma Sisley y un pijama diseñado por la Maison Jacquemus.
La afamada gastronomía francesa también está presente en los cielos, pues Air France lleva años colaborando con los mejores chefs de tres estrellas Michelin, sumando entre todos más de 30 galardones y cuyos menús varían según el destino. Para La Première Alain Ducasse, el chef con más estrellas Michelin del mundo, ha diseñado los menús de esta exclusiva sala VIP y es su propio equipo quien la atiende. Todo se sirve con cubiertos de plata Christofle sobre platos de porcelana Bernardaud Limoges.
A lo largo de este 2025 se está incorporando esta cabina exclusiva en vuelos desde París-Charles de Gaulle a Nueva York-JFK, Los Ángeles, Singapur, Tokio-Haneda, Abiyán, Dubái, Miami, San Francisco, Sao Paulo y Washington.
La Première de Air France representa el encuentro entre un patrimonio excepcional, conservado y perpetuado desde 1933 y una búsqueda ininterrumpida de lo mejor. Cada etapa del viaje ofrece un servicio excepcional para vivir una experiencia a medida. Una amplia sala VIP en el aeropuerto, una suite privada a bordo, gastronomía de tres estrellas, una carta de vinos y champán rigurosamente seleccionada, noches tranquilas a 35.000 pies… cada momento se sublima para hacer del viaje una experiencia inolvidable.
Al reinventar este producto, que forma parte integrante de su ADN, Air France da un nuevo paso en su evolución hacia la categoría superior.