BASILEA

Semblanzas sobre el Rin

Texto: Javier Gutiérrez
Fotografías: Carlos Rodríguez Zapata

Bañada por el majestuoso Rin, Basilea es reconocida como uno de los centros de la industria farmacéutica más importantes del mundo. Capital cultural de Suiza por sus numerosos museos, es ideal para aquellos que buscan el placer en el arte, el patrimonio, la historia o la arquitectura moderna.

La llegada del Renacimiento hizo de la ciudad un importante centro cultural, siendo la fundación de la Universidad de Basilea en 1460 el acontecimiento clave para el desarrollo de ésta. Por otro lado, el compromiso durante siglos con el humanismo atrajo el interés de algunas de las mentes más brillantes de Europa como Erasmo de Róterdam, Hans Holbein el Joven o Friedrich Nietzsche y ya entrado el siglo XX, Hermann Karl Hesse o Karl Theodor Jasper.

Durante el Renacimiento, Basilea alcanzó también una gran importancia como centro comercial gracias al auge de las industrias del tejido y el teñido de seda, que acabarían dando origen a las actuales empresas farmacéuticas y químicas.

Diferentes formas de descubrir la ciudad

Dejamos atrás el pasado y volvemos al presente para descubrir una ciudad por la cual es una delicia pasear. En su excelente red de transporte público, en la que prima la puntualidad y los cortos tiempos de espera, los protagonistas son los tranvías verdes y amarillos, unos más modernos y otros más antiguos que conservan la magia de tiempos pasados. A esto se suma la red de autobuses que permiten desplazarse con rapidez y comodidad por la ciudad, incluso cruzar la frontera para visitar los países vecinos de Francia y Alemania.

Todo esto hace que en Basilia el tráfico sea muy fluido, sobre todo en su casco histórico, por lo que visitarlo es una invitación a recorrerlo con pausa para admirar toda su belleza. Las opciones para moverse por la ciudad se completan con los cuatro transbordadores fluviales que comunican durante todo el año ambos lados del Rin o la bicicleta de invitados. Con la Basel Card personal se puede alquilar en Rent a Bike (estación central de Tren -Bahnof SBB-) y por sólo 20 francos suizos al día (poco más de 20€) una bicicleta eléctrica. 

Además de la oferta especial para alquilar bicicletas eléctricas, la Basel Card permite viajar gratis en transporte público -con excepciones- y acceder a mitad de precio a diferentes espacios de la ciudad.

Grossbasel y Kleinbasel, el casco Antiguo de Basilea

Separados por el Rin, Grossbasel (Gran Basilea) y Kleinbasel (Pequeña Basilea) dan forma al cautivador casco histórico de la ciudad, atesorando más de dos mil años de historia. Estrechas calles empedradas nos acercan a numerosos y bellos rincones, hermosas plazas, edificios medievales y renacentistas y a más de doscientas fuentes.

La Fuente de Tinguely se encuentra en el mismo lugar donde estaba el escenario del antiguo teatro de la ciudad. Jean Tinguely, uno de los artistas suizos más importantes del siglo XX, concibió en 1977 una enorme piscina en la que diez esculturas mecánicas representan a actores y actrices o bailarines sobre un escenario.

Muy cerca, la iglesia Elisabethen es el primer templo protestante construido en Basilea después de la Reforma y sus orígenes se remontan al siglo XIX, siendo en la actualidad un punto de encuentro cultural. Además de centro pastoral es sala de conciertos, lugar de fiestas y espacio para exposiciones.

La siguiente parada es Barfüsserplatz, bonita plaza que, además de ofrecer la posibilidad de tomar hasta ocho líneas de tranvía que nos acercan a todas las partes de la ciudad, ya contaba con un asentamiento comercial en el año 1100. Esta es, junto con Münsterplatz y Andreasplatz, uno de los lugares donde cada año se celebre el mercado navideño de Basilea, considero uno de los más bellos y grandes de Suiza. Aquí se encuentra el Museo Histórico de Basilea-Iglesia de Barfüsser. Situado en la que fue la iglesia de los franciscanos descalzos, dejó de ser utilizada con fines religiosos con la llegada de la religión protestante, pasando a ser almacén de sal hasta que en el siglo XIX se convirtió en el Museo de Historia. Este espacio se centra en la identidad histórica de Basilea, en la intersección de las culturas suiza, alemana y francesa y en él se exhibe una interesante colección de tapices, colecciones del Renacimiento y el Barroco, el rico patrimonio arqueológico de la región, el Gabinete de Monedad o el Botín de Borgoña.

Tranvía en Barfüsserplatz

Freie Strasse, la calle más comercial de Basilea se sitúa muy cerca de Barfüsserplatz. Esta larga avenida cerrada al tráfico que acaba en Marktplatz -la plaza del Mercado- está repleta de tiendas de las marcas internacionales más lujosas y otras más asequibles, además de restaurantes, bancos y compañías de seguros.

Recorriendo el casco antiguo es posible descubrir la casa donde pasó sus últimos años de vida Erasmo de Roterdam en Bäumleingasse, sencillas casas y palacios más nobles en Rittergasse, la fuente del Basilisco en Augustinergasse de la que cuenta la leyenda que un gallo puso un huevo que fue empollado por un sapo o una serpiente -aquí la leyenda varía- y del que salió el basilisco con cabeza de gallo, cola de serpiente y alas de dragón, que petrificaba a todo aquel que osaba mirarle o la Casa Blanca y la Casa Azul en Rheinsprung, construidas en el siglo XVIII como domicilio particular y laboral de los fabricantes de cintas de seda Lukas y Jakob Sarasin.

Rittergasse, bonita calle de Basilea

En Martingasse se encuentra la iglesia de San Martín, primer templo de la ciudad que pasó a ser protestante y que se ha convertido, gracias a su magnífica acústica, en un espacio donde se llevan a cabo conciertos para orquestas y grandes coros. Al lado de San Martín está la fuente Sevogel que arrastra un error persistente en cuanto a su nombre y la figura del allí representado. Supuestamente, la figura representa a Henman Sevogel, comandante caído en la batalla de Birs en 1444, cuando en realidad se trata de un símbolo de la participación de Basilea en los conflictos religiosos del siglo XVI.

No se puede omitir Andreasplatz con las losas rojas en el suelo que marcan la planta de la antigua iglesia de San Andrés, antigua sede del gremio del azafrán. Estamos en el antiguo barrio de los comerciantes de especias y donde se conservan vestigios de su pasado medieval como edificios que datan del siglo XIV. Hoy es una acogedora plaza en la que los cafés, los restaurantes y el mercado de plantas en la primavera han robado todo el protagonismo a los proveedores de estos condimentos culinarios. Muy cerca, en la calle Spalenberg, se encuentra Johann Wanner Casa de Navidad, cuyo propietario está considerado como el líder de los adornos navideños de vidrio soplado pintados a mano y a quien todos reconocen la importancia de haber rescatado esta antigua técnica artesana.

Johann Wanner Casa de la Navidad

Próximo a Spalenberg se encuentra uno de los restaurantes más interesantes de Basilea, Löwenzorn Restaurant. Popular lugar de encuentro donde es posible degustar propuestas culinarias y en la que la cocina tradicional y la moderna maridan a la perfección, pudiéndose disfrutar entre los muros de un histórico edificio del casco antiguo de Basilia o en su acogedor patio.

El casco antiguo de Basilea contó desde el siglo XI con un recinto amurallado del que sólo se conservan restos. Reforzadas en el siglo XIII, el terremoto del año 1356 las destruyó completamente, por lo que fue necesario construir otro en el 1400. De esta última se conservan tres puertas entre las que destaca la imponente y majestuosa Spalentor, por la que entraban en la ciudad muchos de los bienes y productos alimenticios que llegaban de la vecina Alsacia.

Spalentor, puerta de la muralla del siglo XV

Por último, en Gemsberg se encuentra la fuente de la Gamuza, conocida así por estar coronada por una gamuza de hierro fundido, que data del año 1861. Como curiosidad hay que contar que cuando intentaron introducir la fuente en la ciudad para colocarla en su emplazamiento actual se encontraron con el problema de que no cabía por la puerta de la muralla. En ese momento surgió la necesidad de rellenar el foso que rodeaba el recinto amurallado y abrir una brecha en uno de sus lienzos.

Otro de los monumentos más emblemáticos de Basilea es Mittlere Brücke o Puente Central que permite llegar a Kleinbasel. Inaugurado en el año 1226 fue uno de los pasos del Rin más antiguos entre el lago de Costanza y el mar del Norte.

Grossbasel y Mittlere Brücke o Puente Central desde Kleinbasel

Kleinbasel fue originalmente una ciudad independiente fundada en el siglo XIII que hoy goza de gran popularidad debido a su agradable ambiente a orillas del Rin y a la vida de sus calles y plazas repletas de cafés, bares y restaurantes. Es de obligada visita Bäckerei Kult, considerada la panadería más antigua del mundo; la iglesia de San Teodoro, la antigua cartuja de Santa Margarita, la estación de tren de Baden, el Café Du Pont, el antiguo cuartel de Klingental con la iglesia del mismo nombre o el Museo Tinguely.

Catedral de Basilea, el mirador sobre el Rin y Markt - Platz

Fue a principios del siglo XI cuando el obispo Adalberto II ordena la construcción de una catedral, obras que finalizaron en torno a 1225. De estilo románico tardío, el terremoto del año 1356 derribó cinco torres y varias partes del edifico que fueron reconstruidas en estilo gótico. Con la llegada de la Reforma en 1529 pasó a ser el templo principal de la Iglesia Evangélica Reformada de Basilea-Ciudad. Coronada por dos grandes torres, la de San Jorge y la de San Martín, en ella sobresale la puerta Gallus, importante en la historia del arte por estar considerada la portada con figuras más antigua que se conserva en el mundo germanoparlante. Morada final de Erasmo de Roterdam merece la pena visitar la cripta, formada por dos secciones: una bajo el coro alto y otra bajo el crucero; el coro, de estilo románico tardío la parte inferior y gótico la galería y el triforio, así como el singular claustro doble con la sala intermedia construido el siglo XV, siendo una auténtica rareza en la historia de la arquitectura.

Interior de la catedral de Basilea

No se puede abandonar la catedral sin visita el Pfalz, terraza sobre el Rin situada detrás del templo que regala unas magníficas vistas del río y de Kleinbasel, la Pequeña Basilea.

En Marktplatz o plaza del Mercado se celebra cada día -excepto los domingos- un mercado que se complementa con las tiendas de comestibles del centro. Construida en el siglo XII, está presidida por el imponente y colorido ayuntamiento, sede del gobierno y el parlamento de Basilea. Una visita de treinta minutos de duración por las salas de representación del parlamento y el consejo de gobierno nos acercan a la historia política y la situación actual de la ciudad-cantón.

A punto de coger el tranvía en Marktplatz

Museos de Basilea

El calificativo de capital suiza de la cultura le viene dado por contar con cuarenta espacios expositivos repartidos entre la ciudad y los alrededores. Como sería imposible hacer aquí un repaso por todos ellos, vamos a centrarnos en tres destacados espacios museísticos: Fundación Beyeler, Kunstmuseum Basel y Museo Tinguely.

En Riehen, a poca distancia de Basilea se encuentra la Fundación Beyeler. Ubicado en un edificio diseñado por el reconocido arquitecto Renzo Piano, su fondo artístico va desde el impresionismo hasta el modernismo, pasando por el modernismo clásico, contando con más de cuatrocientas obras de noventa y un artistas diferentes, entre los que se encuentran Pablo Picasso, Paul Cézanne, Edgar Degas, Vasili Kandinsky, Henri Matisse, Joan Miró o Vincent Van Gogh. Cuenta además con un restaurante, Beyeler Restaurant In Park, situado en un edificio de estilo barroco tardío en el parque de la Fundación Beyeler. Su cocina se basa en la utilización de ingredientes regionales y de temporada.

Obras de Pablo Picasso en la Fundación Beyeler

Kunstmuseuem Basel se reparte en tres edificios y es uno de los espacios museísticos de mayor renombre internacional en su categoría. El edificio principal, diseñado por el arquitecto basilense Rudolf Christ y construido en 1936, alberga la Colección de Arte de Basilea, las obras de la Colección Im Obersteg, las colecciones de arte de la Edad Media y el Renacimiento, así como de los siglos XVII, XVIII y XIX; las obras del modernismo clásico y del modernismo europeo de posguerra y la Sala de Grabados. Se completa con la tienda y el bistró de Kunstmuseum. Kunstmuseum Basel | Gegenwart fue inaugurado en 1980 y en él muestran obras de arte contemporáneo de los fondos del Kunstmuseum Basel y de la Fundación Emanuel Hoffmann, además de las exposiciones permanentes y temporales. Por último, el edificio nuevo fue inaugurado en el año 2016 y está conectado con el principal por un túnel, albergando tanto exposiciones especiales como presentaciones de colecciones. Su extenso catálogo de obras lleva la firma de artistas como Hans Holbein el Joven, Alberto Durero, Pablo Picasso, Vincent Van Gogh, Edgar Degas, Paul Gauguin, Claude Monet, Andy Warhol o Henri Matisse.

Kunstmuseuem Basel

En Kleinbasel, a orillas del Rin, se encuentra el Museo Tinguely. La mayor colección de obras de Jean Tinguely llenan las diferentes dependencias del edificio diseñado por el arquitecto Mario Botta. Un recorrido por cuatro décadas de la obra del artista suizo que abarca desde los primeros refinados relieves hasta las monumentales esculturas-máquina de la década de 1980 y donde la vivacidad, la risa, el asombro y el descubrimiento se citan para dar forma a un museo que despierta los sentidos y en el que el arte se acerca al espectador.

Museo Tinguely

Arquitectura moderna de fama mundial

Con un alto nivel estético y artesanal, la influencia de los arquitectos suizos ha traspasado las fronteras del país. A pocos metros del casco antiguo y en perfecta armonía con los edificios antiguos cohabitan obras de prestigios arquitectos mundiales como Richard Meier, Frank O. Gehry o Mario Bota.

Torres Roche

Además, en los últimos años la región de Basilea se ha consolidado como pionera en la construcción sostenible afrontando los retos del futuro con proyectos innovadores como edificios hechos de arcilla, fachadas de materiales reciclados o solares industriales reutilizados de forma creativa.

Algunos de los quince edificios más impresionantes de Basilea son el Stadtcasino Basel de Herzon & de Meuron, Kunstmuseum Basel de Christ & Gantenbein, la Torre Ferial de Morger & Degelo y Daniele Marques, la Fundación Beyeler de Renzo Piano, el Museo Tinguely y BPI de Mario Botta, Vitra Design Museum de Frank O. Ghery, Novartis Pavillon de Michele De Lucchi o las Torres Roche de Herzog & de Meuron.

 

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Texto: Javier Gutiérrez
Fotografías: Carlos Rodríguez Zapata