CHÂTEAU DE LA TREYNE

Majestuosidad histórica y serenidad absoluta

Texto: Ernesto Cabrera
Fotografías: Château de la Treyne | David Nakache | Eric Martin

En el pasado refugio de la célebre escultura egipcia el Escriba Sentado, hoy en día Château de la Treyne es uno de los hoteles más singulares de Francia. Este antiguo bastión medieval proporciona el entorno ideal para el descanso y la reflexión, siempre rodeado de historia, arte y naturaleza.

Château de la Treyne es un exclusivo hotel de lujo que forma parte de la prestigiosa marca Relais & Châteaux y cuyo restaurante está reconocido con una Estrella Michelin. Situado en el departamento de Dordoña, entre los valles occitanos de Lot y la Dordoña y en plena ruta de peregrinación a Compostela, este castillo fue ordenado levantar en el siglo XIV por Guillaume y Hughes de Roffilhac.

Bastión defensivo y refugio de nobles, entre sus muros se han escrito algunas páginas de la historia menos conocida de Francia. También, a lo largo de los siglos ha sido pasto de las llamas, como cuando fue identificado como refugio hugonote durante las Guerras de la Religión en 1586 o condenado a demolición por el Parlamento de Toulouse, siendo restaurado con paciencia y determinación por la familia La Ramière.

Este majestuoso castillo adquirió en el siglo XVII, bajo el reinado de Luis XIII, la silueta que hoy podemos ver: torres suavizadas, alas residenciales y una planta noble adaptada a los nuevos tiempos. Pero fue llegado el siglo XX cuando Château de la Treyne tuvo una función insólita. Es necesario retroceder al año 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, momento en el cual el castillo fue utilizado como escondite de las obras maestras del Louvre, entre ellas el anteriormente mencionado Escriba Sentado, símbolo del museo parisino.

Château de la Treyne desde los jardines

Château de la Treyne, hotel dogfriendly y paraíso para las familias

Erguido sobre un acantilado y con el río Dordoña a sus pies, en Château de la Treyne somos recibidos en un parque de trescientas hectáreas con bellos jardines a la francesa diseñados en el siglo XX por el paisajista Edouard André y decorados con jarrones Médici, parterres geométricos y una rosaleda vibrante. Las terrazas regalan impresionantes vistas del Dordoña con la niebla matinal que envuelve el paisaje de un halo de misterio, las aves volando al atardecer o los pescadores en la orilla, escenificando un escenario onírico. Muy cerca, un bosque poblado de quejigos y carpes preserva todo el espíritu del Parque Natural Nacional de los Causses del Quercy, ideal para la búsqueda de trufas en invierno o para dar reconfortantes paseos por caminos bordeados de boj, robles truferos y árboles centenarios. Aquí destaca el “camino del cartero”, tallado en la roca y que nos acerca a vertiginosas vistas del valle.

Jardines a la francesa de Château de la Treyne

Quien de verdad se alegra con nuestra llegada es Pomme, la perra labradora de la familia Gombert, que sale a nuestro encuentro y después de saludarnos se pierde por el bosque en una interminable sucesión de juegos con nuestra mascota.

A diferencia de muchos otros hoteles de lujo repartidos por el mundo, en Château de la Treyne, que abrió sus puertas en 1992, los niños y los perros son bienvenidos. Mientras que estos son recibidos sin coste adicional, los más pequeños reciben a la llegada un kit de bienvenida personalizado con regalos, albornoces, zapatillas y productos de baño adaptados. Incluso, el chef diseña menús especiales, siempre acorde con sus gustos y con la calidad que define la cocina del castillo.

Pomme aguarda la llegada de nuevos huéspedes

El hotel cuenta con dieciocho habitaciones y suites decoradas con mobiliario de la época y con vistas majestuosas. Cada estancia con su carácter propio, diseño y nombre evocador. Divididas en cinco categorías: Master Suites (La Favorite, La Dordogne, La Prison Dorée), Junior Suites (Le Cèdre, Gothique, La Tour, Louis XIII), Prestige Rooms (Turenne, Fénelon, Empire, Soleil Levant), Deluxe Rooms (Henri IV, Scribe, Louis XVI) y Superior Rooms (Duc, Enfant Modèle, Cardinale, Vendange), todas ellas están equipadas con Wi-Fi gratuito, camas de alta gama, aire acondicionado, iPads bajo solicitud y acceso a todas las instalaciones del hotel.

Todas las habitaciones están diseñadas para alojar cómodamente a familias, con espacios amplios, camas adicionales o habitaciones comunicadas. Por otro lado, el Salón Verde puede reservarse para íntimas comidas familiares.

Cuenta además con una piscina climatizada, pista de tenis de superficie rápida y una pequeña capilla románica perfecta para ceremonias privadas.

Soleil Levant, categoría Prestige Rooms

La estancia en este templo del refinamiento y el lujo se completa con excursiones a mercados locales de trufa, visitas a las cercanas cuevas de Padirac y Lascaux y excursiones a parques naturales como el Rocher des Aigles donde admirar aves rapaces o la Forêt des Singes con monos en semilibertad. Sin olvidarnos de la granja Borie d’Imbert, cerca de Rocamadour, donde es posible realizar talleres de elaboración de queso, visitas a animales y una inmersión en la vida rural del siglo XIX.

La gastronomía, uno de los pilares de Château de la Treyne

Apasionado embajador de los sabores locales y originario del Périgord, el chef Stéphane Andrieux, siempre con la inestimable ayuda de todo su equipo, es el encargado de dar forma a los productos de primera calidad con los que elabora los platos que disfrutarán los huéspedes.

Trucha asalmonada con caviar de Aquitania

En su cocina combina la refinada técnica clásica francesa con una creatividad contemporánea, utilizando productos de temporada y la riqueza que proporciona el huerto ecológico. Además, el château produce su propia miel y huevos, como muestra de su compromiso con la biodiversidad. De sus fogones salen sublimes elaboraciones como el foie gras en distintas preparaciones, los espárragos verdes con salsa de trufa, el huevo pochado trufado o el risotto de cangrejo de río; carnes como las costillas de cordero de Quercy, la ternera de Lemosín, el pichón salvaje o el pato cocido a baja temperatura y mariscos como el bogavante azul del Atlántico.

Tartaleta de frutas del jardín con sorbete de higo

Para finalizar, el toque dulce lo pone el chef pastelero Marc Jean que, desde hace más de treinta años se encarga de endulzar los paladares de los clientes del château.

En medio de tanta excelencia es natural que exista una cuidada carta de vinos y la de Château de la Treyne cuenta con destacadas referencias de Burdeos, Cahors, Bergerac y Borgoña.

Esta excelsa propuesta gastronómica que nos hacen desde Château de la Treyne se puede disfrutar en diferentes espacios, todos ellos dotados de alma y vistas de ensueño. En un lugar donde el entorno es tan importante como los sabores es el momento del día o la estación del año los que marcarán nuestra elección.

En el Gran Salón Luis XIII, clasificado como monumento histórico, sorprenden y a la vez imponen su monumental chimenea, el techo artesonado, el mobiliario antiguo y los altos ventanales que llenan la sala de luz natural. Aquí las cenas nos transportan a antiguos banquetes cortesanos con toda su atmósfera teatral.

Gran Salón Luis XIII

Para un momento más íntimo disfrutando desayunos tranquilos con vistas al jardín francés y al antiguo cedro, el Green Lounge destaca por su chimenea de piedra y la decoración clásica que crean un ambiente acogedor y familiar. Ofrece la posibilidad de reservarlo para celebraciones privadas. 

Cuando la mañana nos bendice con un día soleado la terraza es una opción mágica. Almorzar o cenar junto al río, observando los reflejos dorados del agua, los atardeceres en tonos pastel y los juegos de las golondrinas son experiencias que recordaremos y recomendaremos.

Elijamos la estancia que sea, cada comida en el château es un merecido homenaje a la belleza natural y al art de vivre.

En Château de la Treyne la historia, el confort, la gastronomía y la naturaleza se funden en un entorno de ensueño. Los paseos por la finca con la siempre agradable compañía de Pomme, feliz de guiarnos por los senderos, la exquisita gastronomía del restaurante gourmet o el huerto ecológico ofrecen una inolvidable experiencia en la que se dan cita la alta hospitalidad y la historia más viva y que hacen de este castillo no sólo un monumento habitable, sino un legado vivo que sigue escribiendo su historia.

 

https://www.chateaudelatreyne.com/en/

Haz click en la imagen y visita nuestra edición clásica
Texto: Ernesto Cabrera
Fotografías: Château de la Treyne | David Nakache | Eric Martin