HONG KONG TRANSFORMA SU CINE EN UNA RUTA TURÍSTICA

HONG KONG TRANSFORMA SU CINE EN UNA RUTA TURÍSTICA
  • Pocas ciudades han aparecido tantas veces en la gran pantalla como Hong Kong, y la ciudad ha decidido convertir esa herencia en un reclamo para quienes la visitan.

La Junta de Turismo de Hong Kong presentó el 21 de octubre una guía de turismo cinematográfico que reúne cincuenta películas muy conocidas y más de cien escenarios de rodaje repartidos por todo el territorio. La iniciativa, dirigida a los aficionados al cine y a los viajeros interesados en la historia audiovisual local, forma parte de una campaña que lleva por nombre «Hong Kong Good Take», un nombre tomado del lenguaje del rodaje.

La propuesta no se limita a señalar puntos en un mapa. Cada localización aparece vinculada a otros atractivos cercanos, como espacios culturales, barrios con personalidad y restaurantes, de manera que quien sigue los pasos de una escena célebre descubre también el entorno que la rodea. Entre los lugares destacados figuran el muelle del Star Ferry, la calle Temple, el paseo marítimo de West Kowloon y la pequeña isla de Yim Tin Tsai, enclaves que combinan valor visual, memoria colectiva y facilidad para recorrerlos a pie o en transporte público.

La guía propone además itinerarios temáticos por el casco antiguo de Central, Sham Shui Po y Yau Ma Tei. En ellos se enlazan paradas relacionadas con títulos como Infernal Affairs, Echoes of the Rainbow y Twilight of the Warriors: Walled In. Para el visitante, esto significa que un paseo de una tarde puede convertirse en un recorrido por la memoria de varias generaciones de espectadores, desde el cine policiaco de acción hasta los dramas ambientados en los barrios populares de otras épocas.

El componente de contenidos complementa la parte geográfica. Se prevé un programa de divulgación en el que cineastas y actores visitarán los escenarios y contarán anécdotas de rodaje; entre ellos figura Simon Yam Tat-wah, uno de los rostros más reconocibles del cine hongkonés. También habrá visitas guiadas con temática cinematográfica y reportajes que rendirán homenaje a dos iconos de la cultura popular de la ciudad, Leslie Cheung Kwok-wing y Anita Mui Yim-fong. La combinación de relato personal y espacio real busca emocionar al público y convertir cada parada en algo más que una fotografía.

Desde el Gobierno, la secretaria de Cultura, Deportes y Turismo, Rosanna Law Shuk-pui, definió a Hong Kong como la «Hollywood de Oriente» y subrayó que el objetivo es transformar el patrimonio cinematográfico de la ciudad en experiencias turísticas. Por su parte, el presidente de la Junta de Turismo, Peter Lam Kin-ngok, explicó que la campaña une la cultura del cine y la televisión con el turismo y pone en valor la mezcla de identidades de Oriente y Occidente que caracteriza al territorio.

El enfoque se inscribe en una tendencia que ganó fuerza en los últimos años: el turismo inspirado en la pantalla. Cada vez más viajeros eligen destinos porque los han visto en una película o en una serie, y los organismos de promoción lo saben. Para una ciudad con una oferta tan variada como Hong Kong, que ya atrae por sus rascacielos, su gastronomía y su vida nocturna, apoyarse en el cine permite contar una historia más íntima y emocional, capaz de llegar a públicos que quizá no se sentirían atraídos por una promoción convencional.

Esta estrategia también ofrece ventajas económicas al conectar escenarios conocidos con barrios menos transitados por el turismo masivo. Recorrer Sham Shui Po o Yau Ma Tei siguiendo una ruta de películas anima a consumir en pequeños comercios, cafés y restaurantes locales, y reparte el gasto del visitante por zonas que no siempre aparecen en los itinerarios habituales. Es, en definitiva, una forma de diversificar la experiencia y de dar visibilidad a los residentes que mantienen vivos esos espacios.

Queda por comprobar cómo responderán los viajeros y si las visitas guiadas y los contenidos audiovisuales logran captar la atención más allá de los seguidores del cine asiático. Lo que parece indudable es que la ciudad ha encontrado en su filmografía un recurso propio, difícil de copiar y cargado de afecto, para reforzar su posicionamiento ante los visitantes de la región y del resto del mundo.

 

Fuente: TOURISM AND SOCIETY THINK TANK