La antigua y célebre Pensão Central de Ponta Delgada, situada en la animada Rua Machado dos Santos, acoge desde hace unos meses la última apertura de la marca Mercure perteneciente al grupo hotelero Accor.
Situado en el centro histórico de la ciudad, muy cerca de las famosas Portas da Cidade y a escasos diez minutos del aeropuerto, este nuevo alojamiento es un excepcional espacio donde se dan cita la innovación y el encanto isleño de São Miguel.
El antiguo edificio ha sido completamente restaurado con los más avanzados criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, además de un equipamiento de primer nivel con dos piscinas al aire libre para adultos y niños, spa con piscina cubierta climatizada, sauna, baño turco, ducha Vichy y una sala de reuniones con capacidad para sesenta personas que también puede ser utilizado para presentaciones, exposiciones, etc.
Las setenta y cinco acogedoras habitaciones y suites decoradas con elegancia, donde es posible relajarse después de una jornada de emociones explorando la isla, cuentan con amplios balcones que regalan increíbles vistas del centro histórico de la ciudad y del mar. Ofrece también la posibilidad de disfrutar de habitaciones adaptadas a las necesidades de movilidad de cada huésped.
La Pensão Central, lugar emblemático de la ciudad, recibía viajeros llegados de todas las partes del mundo con las maletas repletas de fascinantes experiencias que compartían con el resto de los huéspedes. Aquella herencia del pasado se percibe hoy en cada uno de los rincones de Mercure Ponta Delgada Azores, donde se respira la atmósfera romántica de antiguas historias viajeras. Maletas, mapas, brújulas o cinturones utilizados para facilitar un cierre perfecto de los equipajes, como los que se pueden admirar en el bar Bruma, adornan las paredes del hotel, creando un escenario evocador que nos acerca a los primeros visitantes de la isla y que conecta al huésped con el espíritu del lugar.
Espacios diseñados para ofrecer comodidad y sofisticación, contribuyendo a crear un cálido ambiente donde lo local está muy presente gracias a elementos decorativos que conectan con la exuberante naturaleza tan característica de la isla. Esa calidez a la que aludí antes se percibe nada más atravesar sus puertas gracias a los detalles de bienvenida por parte del equipo de Mercure Ponta Delgada Azores.
Otro de los espacios destacados del hotel es el bar Bruma, un excelente bistró donde la innovación culinaria es su premisa fundamental. En un ambiente moderno, vibrante y a la vez relajado, es posible disfrutar de deliciosos aperitivos fríos y calientes elaborados con ingredientes locales, además de cócteles artesanales inspirados en las islas del archipiélago.
Puerta de entrada al destino
Ideal como punto de partida para conocer la isla, Mercure desvela al viajero lo más preciado y singular de cada destino. Y lo hace apoyando la cultura, la artesanía, la gastronomía y demás tesoros locales. El profesional equipo del hotel se enfoca permanentemente en proporcionar una experiencia única y auténtica, ofreciendo siempre las recomendaciones más auténticas y haciendo posible que cada huésped descubra los tesoros escondidos de São Miguel, aquellos que en muchos casos sólo son conocidos por los locales.
Experiencias como la visita a la Fábrica de Té de Porto Formoso, donde además de conocer las técnicas de cultivo y procesamiento aprendidas de maestros orientales, se pueden degustar en una cocina típica de São Miguel o en sus terrazas con vistas a Porto Formoso. Si viajas a la isla en el mes de mayo, concretamente el primer fin de semana, no puedes perderte la recreación histórica de recolección del té con centenares de figurantes vestidos con trajes de época que cada año congrega en la isla a miles de visitantes.
En este enlace puedes consultar todas las experiencias que proponen desde Mercure Ponta Delgada Azores:
https://made.withalpaca.travel/view/itinerary/2I1fMwG3Q0vWcAJdUrvknk
Reconocida por ofrecer experiencias inmersivas inspiradas en lo local y en lo más auténtico de cada destino, con esta nueva apertura la cadena Mercure da un paso más en su descubrimiento del mundo, permitiendo a sus huéspedes descubrir la magia del archipiélago atlántico portugués y en este caso, concretamente la isla de São Miguel.