En Madeira, la naturaleza no es solo paisaje: es una fuerza viva, intensa y abrumadora.
Aquí, cada sendero pulsa con energía, cada inmersión revela un mundo secreto y cada horizonte parece más grande que el anterior. La diversidad es sorprendente: verdes que no existen en ningún otro lugar, mareas llenas de movimiento, formas y colores que solo la naturaleza puede crear. Y todo ello está orgullosamente protegido: alrededor de dos tercios de la isla son zonas naturales clasificadas. Prepárese para explorar un auténtico tesoro vivo.
Parque Natural de Madeira
El Parque Natural de Madeira es una invitación a vivir la naturaleza en estado puro. Un territorio dinámico, accesible y absolutamente sorprendente. Senderos que serpentean por el bosque de laurisilva, picos que tocan el cielo, acantilados que sobresalen sobre el mar. Escenarios que parecen irreales, entre patrimonio cultural, zonas de ocio y ecosistemas que solo existen aquí.
Reservas naturales con encanto
En las reservas naturales de Madeira, la naturaleza se muestra sin filtros. De las islas Desiertas a las Salvajes ―la primera reserva natural de Portugal―, pasando por los islotes de Porto Santo, cada parte de este archipiélago alberga una belleza cruda, poderosa y virgen. Explore Madeira y déjese transformar por su belleza salvaje, libre e inolvidable.
¿Sabía que desde 2020, la isla de Porto Santo es Reserva de la Biosfera de la UNESCO? El galardón destaca a la isla por su equilibrio entre biodiversidad, paisajes naturales y actividades humanas sostenibles.
Fuente: VISIT MADEIRA