Desde hace unos meses el centro de Madrid, concretamente el número 36 de la calle Rafael Calvo, cuenta con un nuevo restaurante donde es posible disfrutar de lo mejor de las gastronomías italiana y española. En Origene by Salvatore Romano llevan la cocina italiana más clásica a otra dimensión para ofrecernos un discurso propio y diferenciador.
Con diecinueve años llegó a la capital un joven napolitano con la maleta cargada de pasión por la gastronomía. Dos décadas después, el fundador de Totò e Peppino rinde homenaje al país que lo acogió con su proyecto más personal, Origene.
En este nuevo proyecto, a Salvatore le acompañan su mano derecha, Carmine Bavuso, un joven chef curioso y viajero que ha participado activamente en la creación de la carta y un equipo entregado, dando forma a una familia en la que todos y cada uno de los miembros son pieza clave.
Salvatore Romano nos propone una cocina donde la gastronomía italiana y la española se fusionan a la perfección, dejando claro que sentados a la mesa tenemos muchísimas cosas en común. El amor por la cocina y el respeto al producto se convierten en una experiencia única con la que celebra los verdaderos orígenes de la pasión culinaria. Sabores y tradiciones de ambas culturas que se juntan y entablan una conversación entre dos gastronomías que tienen innumerables cosas que contar.
Respeto por la tradición, el producto de proximidad y la sostenibilidad dan forma no sólo a una experiencia gastronómica de lujo, sino también a un sensorial que nos hará viajar por la Italia más tradicional sin movernos del centro de Madrid.
Origene cuenta con dos espacios diferenciados pero que se complementan entre sí: el gastrobar y el restaurante. El primero tiene como misión crear sensaciones más casuales, de afterwork, de reunión con amigos donde disfrutar de un picoteo de tarde, pero también de desayunos. Por su parte, el restaurante es ideal para cenas acompañados de amigos, de la familia o en pareja, un espacio donde degustar recetas inéditas en otras zonas de España.
El padellino, la “no pizza” italiana
Como singularidad decir que Origene by Salvatore Romano es el primer restaurante de la capital especializado en este formato único de pizza en sartén. El padellino, la nueva propuesta que está revolucionando la gastronomía de Italia, es una pizza individual, horneada en sartén, de masa alta, esponjosa y ligera, y con una textura y sabor genuinamente napolitano que enamoran. Esta invitación a vivir la experiencia de un plato innovador y mediterráneo al mismo tiempo cuenta con dos versiones: dulce y salada, estando a disposición del cliente en los dos espacios de Origene.
Más allá del padellino la carta, que nos propone un recorrido por la cocina italo-mediterránea, cuenta con delicias como Torreznos IGP de Soria con salsa brava, cacio & pepe y limón; Pimiento rojo a la brasa con mousse de ricota y pecorino, pesto de hierbas balsámicas, sardina ahumada, alcaparras crujientes, tartar de tomate confitado y brotes de albahaca fresca; pizzas como “No es un pimiento de Padrón” con una base de tomate San Marzano sazonado con n’duja calabrese picante, chorizo de bellota de la provincia de León, mozzarella fior di latte, cebolla agridulce, albahaca y AOVE, pastas como “Sorrentinos de Idiazábal”, raviolis mantecados en caldo de pollo clarificado con lemongrass, glass de cordero y uva fresca.
También se puede optar por un menú degustación compuesto por Brochas de mortadella de Bologna y guanciale (chacina italiana) a la brasa con miel trufada, Lingote Ibérico, Burro & Anchoas, King Pastrami, Mezzamanica (un tipo de pasta) con gallineta y “Pruébalo Tu”, padellino dulce.
Como colofón a este placentero momento, un delicioso dulce como el antes mencionado “Pruébalo Tu”, “padellino” al cacao con mousse de chocolate blanco y plátano canario; el Choco Crush, una tarta intensa de chocolate belga puro, con textura cremosa y sabor profundo terminada con sal de Maldon y un toque de AOVE o La Bomba, un brioche italiano osmotizado en leche aromática y caramelizado en sartén con un crumble de hinojo salvaje en la base y una quenelle de helado artesanal de avellanas.
La carta de vinos está compuesta por una selección de vinos de proximidad, un 90% de referencias españolas y un 10% italianas que son fiel reflejo del homenaje que ha querido rendir al origen mediterráneo del proyecto.
Este nuevo templo gastronómico de la capital española es la culminación de un viaje culinario que Salvatore Romano inició hace casi dos décadas, reinterpretando las raíces italianas con una mirada contemporánea.