RESTAURANTE CAN VELLA

Homenaje al producto, al fuego y a la tierra

Texto: Carmen Pedreño
Fotografías: Grupo Papúa

Grupo Papúa desembarca en Ibiza con su proyecto más íntimo. Can Vella, una apuesta clara por la autenticidad, la materia prima y la conexión con el entorno natural para ofrecer una experiencia culinaria diferente.

Situado en Santa Eulalia, localidad que en los últimos años se ha consolidado como uno de los centros vacacionales y de ocio más demandados de la isla, Can Vella ocupa las dependencias de una casa tradicional ibicenca ubicada entre el paseo de s’Alamera y el paseo Marítimo. Tradición, diseño y alta cocina se dan cita en los cuatrocientos veintitrés metros cuadrados del edificio con capacidad para doscientos comensales.

Arquitectura típica ibicenca

Ejemplo de arquitectura típica ibicenca, en la restauración de la casa se ha respetado su carácter original y su identidad marinera, conservando elementos como la fachada blanca y las puertas y ventanas azules. El resultado es un restaurante que respira isla, con un cuidado ambiente relajado y en conexión con el entorno, donde disfrutar la nueva propuesta gastronómica que nos hace Grupo Papúa.

La cocina de Can Vella, raíz mediterránea y alma balear

Un homenaje al producto, al fuego y a la tierra que la rodea, así es como se puede definir a la cocina de Can Vella. Una propuesta de raíz mediterránea y alma balear con un respeto absoluto a la materia prima que en los fogones se transforman en toda una experiencia sensorial.

Equilibrio entre la sencillez del producto local y la complejidad técnica que se aprecia desde el primer bocado. Todo ello en una carta diseñada alrededor del mar, la huerta y la brasa, en la que los entrantes resaltan con elaboraciones como el salmón curado y ahumado en casa, la ensalada de tomates de la huerta ibicenca o el bogavante nacional con huevos fritos y patatas panaderas. Sabor, textura y arraigo en todas estas propuestas.

Aguacate braseado con tartat de langostino y gamba cristal

El corazón de Can Vella lo encontramos en la brasa, alimentada con leña de encina y naranjo que aporta matices únicos a carnes, pescados y vegetales. Carnes premium cuidadosamente maduradas como la entraña de Black Angus de Nebraska, de añojo o de wagyu, intensas y jugosas; el vacío de vaca rubia gallega; el corte de buey gallego con ciento veinte días de maduración; las chuletitas de cordero lechal con patatas fritas y pimientos de padrón; el cañón de vaca vieja madurado 80 días; el lomo bajo de vaca frisona con ochenta días de maduración o el lomo bajo premium de Angus nacional con ciento cincuenta días, cocinados siempre sobre leña viva y sin artificios.

Si buscas grandes formatos puedes elegir entre el T-bone de vaca frisona madurado cuarenta y cinco días y la chuleta premium de Angus nacional ciento cincuenta días, piezas únicas pensadas para compartir y dejar que el fuego revele cada matiz del producto.

Esta generosa selección de cortes nobles convierte a Can Vella en un templo gastronómico por excelencia.

Las carnes a la brasa reinan en Can Vella

La parrilla se presenta como toda una declaración de intenciones en la que los pescados y mariscos salvajes procedentes de las costas baleares también tienen un papel protagonista. En este caso, es la brasa de encina la que les aporta ese matiz ahumado tan característico a platos como el lomo de lubina a la brasa y la dorada entera, ambas acompañadas de patatas panaderas elaboradas en aceite de ajos tiernos; a los mejillones a la brasa o a la marinera, cargados de sabor y jugosidad; al pulpito de roca a la brasa o al irresistible gambón al ajillo, una receta sencilla en apariencia, pero rotunda en intensidad. Todos ellos son un tributo a la cocina mediterránea que resumen el espíritu de la casa: producto fresco, fuego directo y sabor puro.

Deliciosos mejillones a la marinera

También los arroces -cocinados al momento- brillan con luz propia con elaboraciones como el arroz senyoret con gamba roja, limpio y elegante; el meloso de bogavante azul; el sorprendente risotto de puntalette a la crema; el arroz negro de calamar a la brasa en leña de naranjo, de sabor profundo y textura sedosa o el sorprendente arroz con tataki de vaca vieja madurada 90 días, maridando mar y tierra bajo el sello del humo.

Esto no acaba aquí. Otros imprescindibles de la carta de Can Vella son la ensaladilla tradicional con espuma de mahonesa de AOVE y ventresca de bonito, los buñuelos de bacalao semilíquidos con lascas ahumadas en casa o las croquetas de jamón 100% ibérico con velo de papada, que elevan su cocina a una categoría superior.

Vinos y cócteles, el complemento ideal

La experiencia culinaria que ofrece Can Vella no acaba en el plato, sino que continúa con su propuesta líquida. Vinos generosos del sur, referencias insulares como el Can Rich de Ibiza, etiquetas de autor de pequeños productores, un amontillado jerezano, un ruinart blanc de blancs o un rosado de Miraval rinden honores a la diversidad del Mediterráneo. Estas propuestas, junto a una cuidada selección de champagnes y cavas premium dan forma a una carta de vinos pensada al detalle.

n rincón ideal para disfrutar de un coctail admirando el mar

Por otro lado, la coctelería es creativa y sofisticada, combinando técnica, frescura y producto. El Can Vella Spritz con champagne, St. Germain y hierbabuena, el exótico Purple Sour a base de pisco y chicha morada o el vibrante Tamarindo con tequila, fruta de la pasión y tomate, son algunas de las propuestas que nos hacen desde Can Vella.

Como no podía ser de otro modo, no pueden faltar sangrías artesanas en jarra, limonadas naturales o una colección de tragos de autor, todos ellos ideales para degustarlos mientras disfrutamos de un maravilloso atardecer ibicenco.

Grupo Papúa y su imparable crecimiento

Manteniendo su apuesta por la identidad, el entorno y la autenticidad en sus proyectos, cada nueva apertura de Grupo Papúa es toda una declaración de intenciones. Con Can Vella dan un paso más en su expansión nacional, siempre con un crecimiento medido, coherente y con la premisa de que cada nuevo restaurante responda a una visión singular y a un enfoque gastronómico claro.

Grupo Papúa cuenta con otros cuatro restaurantes repartidos por la geografía española: Papúa Colón y Gran Vía 18 en Madrid, Martilota en Alcalá de Henares y Papúa Valencia inaugurado hace poco más de tres meses en la ciudad del Turia.

En Grupo Papúa creen firmemente que la cocina de calidad no debe estar reñida con el respeto al entorno. Con Can Vella se suman a un enclave que valora el producto, el entorno natural y el turismo familiar, valores que defienden desde el grupo.

 

https://www.canvellarestaurante.com/

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Texto: Carmen Pedreño
Fotografías: Grupo Papúa