- Con los últimos coletazos del verano y las temperaturas más suaves, su escondido jardín trasero y el informal chill out se disfrutan más que nunca en septiembre, tanto en horario de comidas como de cenas, los siete días de la semana.
- Entre los imprescindibles de su carta: Sobao con anchoa ahumada y crema de cabrales, Huevos rotos con gambas al ajillo sobre patatas fritas panaderas, Rodaballo a la brasa con holandesa de jamón y mini patatas asadas o Picaña a la brasa con mantequilla de chimichurri antiguo; y en la carta non stop que está a punto de desaparecer hasta el año que viene, sus exitosos Calamares con mayolima, Tartar de atún rojo o los mejores tomates de la temporada con ventresca.
Con septiembre comienza el curso escolar, regresar a la oficina, los horarios, las agendas… Pero en El Jardín de Arturo Soria (Arturo Soria, 207. Madrid. Tel. 91 896 59 25) aún queda verano y siguen sobrando motivos para estirar la temporada al aire libre, porque la vuelta a la rutina, con una mesa en ‘El Jardín’, es un poco menos vuelta. Mientras el tiempo acompañe, tanto su terraza chill out como el escondido vergel trasero continúan siendo el refugio perfecto para disfrutar de la agradable temperatura lejos del ruido, con un buen aperitivo, un almuerzo al sol o una cena bajo la luna que nos hacen seguir un poquito en modo vacaciones.
El chill out, en la zona de la entrada, con mesas altas y bajas, es el lado más desenfadado de El Jardín de Arturo Soria. No hace falta reservar, así que funciona igual de bien para el aperitivo del fin de semana que para un encuentro improvisado, un picoteo entre horas o ese afterwork que consigue que la vuelta, al menos, tenga un buen sabor de boca.
Porque sí, este agradable espacio cuenta con carta propia en verano, y es ideal para compartir: Croquetas cremosas de jamón, Calamares con mayolima, Ensalada de tomate, Sobao con anchoa ahumada y crema de cabrales, Tartar de atún rojo y, por supuesto, Ensaladilla rusa. Un recetario que pide vermú o una copa de cerveza bien fría. El dulce final lo ponen los postres de la carta del restaurante y, ante la duda, la Tarta de queso al estilo vasco con chocolate al 80% hace felices tanto a los incondicionales de la tarta de queso como a los más chocolateros.
Para los que buscan la calma, al otro lado del luminoso salón acristalado está el jardín, la joya de este vergel, y septiembre, cuando el calor ya no es sofocante, es posiblemente el mejor mes para disfrutarlo. Así que, quien no había tenido oportunidad de saborear todavía los platos más veraniegos, ahora es el momento perfecto para hacerlo: Huevos rotos con gambas al ajillo sobre patatas fritas panaderas, Sepia a la plancha con alioli de ajo asado o las siempre exitosas Coquinas salteadas con aceite de ajo y perejil picado que, inevitablemente, nos llevan de regreso al mar.
Lo mismo sucede con los arroces, tan asociados a la playa, y su Meloso de bogavante resulta más que recomendable. Otras opciones con sabor a mar son el Mero a la brasa con salsa beurre blanc, crema de apionabo y espinacas salteadas o el Rodaballo a la brasa con holandesa de jamón y mini patatas asadas. Para los carnívoros, entre sus cinco propuestas, la Picaña a la brasa con mantequilla de chimichurri antiguo ha sido el éxito del verano. Y si algo alegra la vida es un buen postre, así que, para terminar, junto a la tarta de queso, el Coulant de crema de pistacho con crumble y helado de frambuesa es un acierto seguro.
Sobre EL JARDÍN DE ARTURO SORIA
El Jardín de Arturo Soria sirve un interesante Menú Ejecutivo de lunes a viernes a mediodía por 35 €; tiene un ticket medio de unos 25-30 € en el chill out (con carta en primavera y verano disponible en horario non stop de 13:00 a 23:00 h); y 45-50 € en el restaurante. Esta minuta más elaborada se puede disfrutar en tres grandes espacios: la terraza techada, llena de vegetación y acondicionada para cualquier época del año; el elegante salón acristalado, con mesas familiares y otras más íntimas; y el mágico jardín trasero, que permanece abierto hasta el 4 de octubre. Sus zonas abiertas son pet-friendly, tiene opciones veganas y sin gluten y es un lugar ideal para el afterwork y para ‘ver y ser visto’. Hasta el 4 de octubre abren de lunes a domingo de 13:00 a 01:00 h de forma ininterrumpida, por lo que en el chill out siempre se puede picar algo entre horas, aunque para la carta del restaurante, el horario de cocina es de 13:00 a 16:00 a mediodía y de 20:00 a 23:00 h para cenas. Disponen de elevador para acceder a todos los espacios y en algunos servicios hay aparcacoches. Por su ubicación, su propuesta flexible y el encanto de sus instalaciones, es ideal para celebrar bodas urbanas, comuniones, bautizos y cualquier evento familiar, de amigos o de empresa.
FUENTE: AIRES NEWS