En esa gran paleta multicolor que es la península de Yucatán encontramos el azul profundo de sus cenotes, el verde salvaje de la selva o el rosa de la playa Las Coloradas y los flamencos en Río Lagartos. “Tierra de Orígenes” por ser el lugar donde se asentó la cultura maya y donde desarrolló la ciencia y el conocimiento más profundo, Yucatán es la tierra donde todo comienza de nuevo.
Y son sus magníficos sitios arqueológicos, sus históricas ciudades virreinales, sus vastas y atractivas riquezas naturales, su rica cultura reflejada en la música, la danza y la gastronomía, así como sus tradiciones más ancestrales lo que metemos en nuestra maleta para dar comienzo a este excitante viaje por uno de los rincones más asombrosos del planeta. Herederos de toda esta riqueza, los yucatecos nos abren las puertas de sus casas y de sus corazones para compartirla con todos nosotros.
Mérida, la Ciudad Blanca
Reconocida como «Mejor ciudad pequeña del mundo” y «Mejor destino de convenciones», la capital del estado fue fundada en 1542 y construida sobre la antigua ciudad maya de T´hó. En la actualidad es una ciudad que destaca por su importante oferta cultural y artística y por ser un centro histórico colonial con una arquitectura de clara influencia europea y un llamativo y sobresaliente estilo francés, que podemos admirar en las casonas del Paseo de Montejo, principal arteria de la ciudad.
Ciudad moderna, diversa y vanguardista, sus propuestas van desde la cultura con sus museos, galerías de arte y teatros a la diversión gracias a su vibrante vida nocturna, pasando por la historia que nos cuentan sus edificios coloniales, sitios arqueológicos, templos religiosos o haciendas y la gastronomía que destaca por sus sabor y tradición que podremos disfrutar en los más de trescientos restaurantes repartidos por la ciudad, entre los que encontramos de cocina tradicional y de autor y, por supuesto, en los mercados.
Capital Mundo Maya
Centros históricos y culturales y sobre todo una de las nuevas maravillas del mundo moderno, la Pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá se localizan en la región Capital Mundo Maya. La ciudad maya más famosa del mundo y uno de los testimonios mejor conservados de esta civilización, fue en el pasado uno de los asentamientos más extensos del centro-norte de la península de Yucatán. Su misticismo te atrapará recorriendo y admirando la Explanada Principal, el Observatorio, el Juego de Pelota más grande de Mesoamérica, el Patio de las Mil Columnas, el Templo de los Guerreros o el Cenote Sagrado. La visita a Capital Mundo Maya se puede completar con los cenotes Dzipnup e Ik Kil, Valladolid, “la Capital del Oriente Maya» y uno de los Pueblos Mágicos de Yucatán, Temozón, una apacible comunidad que te dará la bienvenida con sus excelentes carnes ahumadas, su historia, sus bellezas naturales y su arqueológica y Ek Balam, zona arqueológica menos conocida que Chichén Itzá, pero que ofrece la posibilidad de subir a lo alto de las pirámides para admirar la espectacularidad de la selva que la rodea.
Puerto Maya y Riviera Yucatán
Siete de las playas existentes en los casi cuatrocientos kilómetros de costa de Yucatán han sido seleccionadas para formar parte de las más bellas y prístinas del país, reconocimiento reflejado con el distintivo de Playas Platino que otorga el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación.
Puerto Maya regala un espectáculo natural único gracias a los espacios naturales protegidos y a su gran y variada fauna. Visita obligada es Las Coloradas en Río Lagartos y su característico color rosado con el que se mimetizan a la perfección los flamencos que aquí anidan. Otros lugares que no debes perderte en Puerto Maya son San Felipe, uno de los destinos turísticos más visitados de Yucatán; Tizimín, llamada también «Lugar de Tapir» y conocida como la Ciudad de Reyes por su tradicional fiesta en honor a los Tres Reyes Magos; El Cuyo ideal para la práctica del ecoturismo y de las actividades de aventura o las ruinas de Kulubá en las que sobresalen el Templo de los Mascarones y el Palacio de los Chenes y el cenote Kikil.
Las playas de arena blanca, los deportes acuáticos y los restaurantes con especialidades yucatecas y marinas en Progreso, las extensas playas repletas de cocoteros y manglares, las colonias de flamenco rosa, los ojos de agua dulce escondidos en los túneles naturales que se forman con las ramas del mangle, el manantial Baldiosera y el Parque Natural Arrecife Alacranes, la estructura coralina más grande del Golfo de México en Celestún, las sorpresas arquitectónicas y naturales de la pintoresca ciudad de Hunucmá y lugar donde es posible descubrir la cultura maya actual y Sisal, Pueblo Mágico del que hablaremos más adelante son reclamos más que suficientes para visitar Riviera Yucatán.
Pueblos Mágicos
El estado de Yucatán cuenta con cuatro pueblos mágicos: Maní, Izamal, Sisal y Valladolid que cumplen los requisitos exigidos para tener este reconocimiento. La razón es haber sido escenario de hechos trascendentes para el país y mostrar su identidad en cada uno de sus rincones.
Maní es uno de los pueblos más antiguos y su nombre en lengua maya significa “lugar donde todo pasó”. Una comunidad viva que conserva su lengua materna y viste orgullosa los colores y diseños que le dan identidad. Izamal, de rasgos prehispánicos y coloniales y colores amarillo ocre y blanco que enamora por la armonía de sus casonas, las calesas tiradas por caballos y los barrios llenos de historia. Sisal, puerto comercial en la época colonial y en la actualidad zona de gran influencia biológica para el Caribe y Valladolid que presume de un perfecto trazado y de las antiguas casonas de la centenaria Calzada de los Frailes.
Yucatán Cenotes y Haciendas
Han pasado 65 millones de años desde que un meteorito impacto contra Chicxulub formando cientos de cenotes y grutas. En la actualidad hay más de tres mil cenotes censados en la península de Yucatán, de los que ciento treinta y nueva están abiertos al público, siendo un sello distintivo del estado. Presentes en otras partes del planeta, Yucatán alberga algunos de los más hermosos y famosos como Carlota y Azul Maya en la Hacienda Mucuyché o el cenote Saamal en la Hacienda Selva Maya. En la larga lista de cenotes yucatecos encontramos otros igual de bellos: Sambula en Motul de Carrillo Puerto, Cascabel y Chaksilkin que forman los cenotes de Santa Bárbara en Homun, Cenote Xooch en Cenotillo o Cenote Dzul Ha en la Hacienda Sotuta de Peón.
Fruto del impulso dado por las familias más antiguas y poderosas surgieron en la segunda mitad del siglo XIX importantes haciendas. En total se calcula que hay aproximadamente trescientas repartidas por el estado. Algunas de ellas se han convertido en hoteles de lujo, restaurantes, paradores turísticos, museos o casas de campo lo que ha permitido que recobren su auge y esplendor. Fulgor de tiempos pasados que se puede admirar en la Hacienda Chablé, Hacienda Teya, Hacienda Chenche de las Torres, Hacienda Mucuyche, Hacienda Sotuta de Peón, Hacienda Tekik de Regil o Hacienda Temezón.
Ruta Puuc y Aldeas Mayas
La Ruta Puuc (Ruta Montículos o Serranía) nos acerca a la cultura maya visitando algunos de los sitios arqueológicos más interesantes del estado. Uxmal, localizada en el Valle de Santa Elena y rodeada de leyendas y mitos, su ocupación se remota al 500 a.C. siendo durante los siglos IX y XII sede del poder político y económico maya peninsular en la región Puuc. Kabah cuyo nombre se ha interpretado como “señor de la mano fuerte o poderosa” y que fue mencionado por los mayas en el Chilam Balam -libros que relatan hechos y circunstancias históricas de la civilización maya escritos por personajes anónimos en lengua maya durante los siglos XVI y XVII- después de la conquista española. Labná, una de las zonas arqueológicas más hermosas y en la que se conservan la gran mayoría de las decoraciones de sus edificios, siendo el Palacio, el Mirador y el Arco las construcciones más destacadas. Sayil, uno de los asentamientos más importantes de la zona del Puuc y en el que se concentraron aproximadamente diez y siete mil habitantes. Xlapac, que vivió su época de máximo esplendor entre el 600 y el 1.000 d.C. y cuyos habitantes adoraban a Chaac, Dios de la Lluvia y, por último, Oxkintok, la ciudad maya más antigua y misteriosa de Yucatán y una de las tres ciudades mayas conocidas que poseen un Tza tun tzat (lugar para perderse o perdedero), una especie de laberinto maya muy raro de encontrar y que posee un significado casi sobrenatural.
En una visita a la región de Puuc no pueden faltar las grutas de Loltún que en maya significa “luz de piedra” y en la que se han encontrado pinturas rupestres y la de Calcehtok, “piedra de cuellos de venado” en maya, literalmente, un viaje al centro de la tierra. Además, en esta ruta saldrán a nuestro paso poblados cargados de historia, artesanos y lo mejor de la gastronomía yucateca.
Gastronomía en la “tierra del faisán y del venado”
La gastronomía de Yucatán es un delicioso viaje por sabores, olores y colores y resultado del contacto a través de sus puertos con Europa, Cuba y Nueva Orleans. Reconocida como una de las más variadas y emblemáticas de México, acumula premios por la calidad y sabor de sus platos. No puede faltar aquí la cocina tradicional basada en técnicas ancestrales de preparación de los mayas como son la utilización de los hornos de tierra o pib, la costumbre de asignar un plato diferente para cada día de la semana o la degustación de platos concretos como el delicioso mucbipollo o “Pib” en celebraciones como el Día de los Muertos o el Hanal Pixán.