El Hotel Hacienda de Abajo, situado en la isla canaria de La Palma, constituye un excelente ejemplo de conservación y recuperación del patrimonio cultural español.
Con gran entusiasmo se logra rehabilitar una parte muy relevante de una de las más importantes y antiguas haciendas azucareras de Canarias, fundamental para lograr entender un modelo que luego se trasladó a la América hispana en el marco de la ruta atlántica del azúcar, que tuvo desde el siglo XVI en los puertos de Santa Cruz de La Palma y Amberes ineludibles puntos de referencia.
Estamos ante una intervención integral y muy singular, que no se limita a una antigua casa señorial, la Casa Principal de Tazacorte, sino también a su ampliación y a los edificios de nueva construcción, a su contenido y a su exterior, logrando que el nuevo uso turístico potencie el respeto a una arquitectura tradicional canaria culta que se integraba en el medio y tenía en los objetos suntuarios y en una cuidada jardinería una seña de identidad de sus casas de mayor prestigio.
La Casa Principal de Tazacorte constituye un bien inmueble integrante del patrimonio histórico de la Comunidad Autónoma de Canarias y está situada en Tazacorte, en la costa occidental de La Palma, muy cercana al puerto y al mar.
Edificada en el siglo XVII sigue siendo propiedad de la descendencia de doña Catalina Cecilia de Sotomayor Topete y Alzola. La casa del vínculo fundado por tal señora forma parte relevante de la llamada Hacienda de Abajo, la primera y más antigua hacienda azucarera de la isla de La Palma, además de la más rica y productiva y una de las más importantes de Canarias desde su formación tras la conquista de la isla en 1492 y la definitiva compra de la propiedad por el caballero flamenco don Jácome de Monteverde en 1513, con quien comienza su etapa de mayor esplendor.
Cuidada rehabilitación para el primer hotel emblemático de Canarias
Destaca la cuidada rehabilitación de la antigua hacienda, la magnífica colección de obras de arte y el jardín de rarezas botánicas, lo mismo que motivará que en 2013 el Consejo de Ministros conceda a sus propietarios la Medalla al Mérito Turístico en Sostenibilidad y Calidad o la concesión de uno de los Premios Hispania Nostra a las Buenas Prácticas en la Conservación del Patrimonio Cultural en su categoría de conservación del Patrimonio como factor de desarrollo económico y social.
El Hotel Hacienda de Abajo se convierte en el primer hotel emblemático de Canarias con treinta y dos habitaciones, capilla, restaurante, bar y pequeño spa. Genera una importante actividad económica en un entorno que ha visto nacer muchos pequeños negocios relacionados con este hotel. En efecto, genera empleo, a veces muy singular y cualificado, como el requerido por la conservación de la colección de obras de arte, atrae residentes a un municipio en el que cada día se descubren más sus evidentes encantos, estimula la inversión en inmuebles integrantes de nuestro patrimonio cultural y seduce a un visitante de alto nivel económico y cultural que quiere el contacto con el arte y la naturaleza en un medio singular alejado del turismo de masas. Es un hotel que ha situado a La Palma en las rutas del turismo internacional de calidad y ha posibilitado, con su Casa Principal, sus obras de arte y sus rarezas botánicas, crear un destino en sí mismo y mostrar que el patrimonio cultural se puede mantener y acrecentar y puede ser el complemento de ese maravilloso elemento generador de paisaje que es el cultivo del plátano.
Siendo uno de los mejores ejemplos existentes en Canarias de hacienda azucarera, su rehabilitación supuso además la materialización de un proyecto pionero en nuestro archipiélago de conversión del patrimonio histórico en factor de desarrollo económico y social, como lo demuestra el hecho de ser el primer hotel emblemático de Canarias, una de las comunidades autónomas con mayor relevancia en el panorama turístico internacional. Pero además es un proyecto hotelero que se ejecuta en La Palma, isla con un rico patrimonio cultural y tal riqueza paisajística que le ha valido merecidamente el nombre de Isla Bonita. Una orografía abrupta (la tercera isla más alta del mundo con relación a su superficie) y un acentuado minifundismo, con pequeñas fincas cuidadas primorosamente como exuberantes jardines, impiden en la isla un desarrollo turístico convencional de masas, pero sí permiten exclusivos establecimientos como el que nos ocupa, ya que posee, por su rica historia, un relevante patrimonio arquitectónico.
Hacienda de Abajo, un museo en sí mismo
Además de salvar de la destrucción y del olvido uno de los escasos ejemplos que quedan de trama urbana vinculada al cultivo del azúcar desde el siglo XVI al XVIII, y que tanta influencia tendría en la América hispana, este hotel, con su colección de más de mil trescientas obras de arte, ha propiciado la mayor aportación de patrimonio artístico a La Palma desde el siglo XVII y la creación de puestos de trabajo relacionados con su conservación, algo realmente singular en un establecimiento turístico.
El Hotel Hacienda de Abajo recupera en su interior el rico contenido de las casas de los señores de la hacienda. Para su adorno se importaron desde el siglo XVI objetos suntuarios procedentes de los intercambios comerciales con distintas partes del orbe. Así, de Amberes, centro internacional del comercio del azúcar, de Sevilla y de las Indias procedían tapices, mobiliario, imaginería devocional, espejos, cuadros o plata labrada, e incluso delicadas porcelanas chinas a través del periplo que comenzaba con el Galeón de Manila y continuaba con las Flotas de Indias. Valiosos tapices franceses y flamencos de los siglos XVI, XVII y XVIII (la mejor colección de Canarias), una excelente pinacoteca con obras que arrancan en el siglo XV, porcelanas y estatuas chinas de las dinastías Tang, Ming y Qing, tallas religiosas europeas de los siglos XVI al XVIII y toda suerte de otros objetos suntuarios constituyen una incomparable aportación de patrimonio artístico. Por ello, Historic Hotels Worldwide incluyó su colección de obras de arte entre las veinticinco más importantes a nivel mundial.
El respeto al medio ambiente, fundamental en Hacienda de Abajo
Estamos también ante un proyecto con una fuerte preocupación medioambiental. La reutilización de materiales antiguos, una superficie ocupada por la construcción muy reducida, la adaptación de la edificación a las condiciones climáticas del medio, la amplitud de las zonas verdes tratadas ecológicamente y el uso de energía limpia (biomasa) son buenos ejemplos de ello.
Recuperación e inspiración en una arquitectura tradicional que durante siglos permitió al hombre vivir en perfecta armonía con una ubérrima naturaleza y en la tradición insular de amor a flores y plantas para crear el mejor jardín privado hecho en La Palma desde el siglo XIX. Tal jardín ocupa la antigua huerta de la hacienda, un célebre jardín de aclimatación donde ya en la Partición Grande de 1613 consta documentalmente por primera vez la existencia de platanera en la isla. En efecto, por aquel entonces, distintos tipos de árboles, hortalizas y “platanales” protegidos por un muro hacían las delicias de los moradores de las casas colindantes, al mismo tiempo que satisfacían sus necesidades. Con el paso del tiempo, la huerta acentúa su carácter de jardín donde especies exóticas procedentes de todo el orbe se aclimatan en uno de los mejores climas del mundo, regadas con el agua que, procedente de La Caldera de Taburiente, hoy parque nacional, discurre a través de un ingenioso sistema de canales, acueductos y acequias que todavía se conserva en uso.
La gastronomía, otra manifestación artística
El Hotel Hacienda de Abajo no podía olvidar una de las grandes facetas artísticas que es la gastronomía. Su restaurante, El Sitio, está considerado como uno de los grandes restaurantes del archipiélago, galardonado con un Sol Repsol. Su jefe de cocina, José Alberto Díaz, ofrece una carta basada en una cocina regional con fuertes influencias internacionales, como no podía ser de otra manera en una isla tan polifacética y multicultural como La Palma. Los productos de la tierra y de nuestro océano Atlántico se fusionan con maestría para producir una oferta variada pensada para disfrutar.
Platos como el Salmorejo de zanahoria asada, vegetales encurtidos y queso palmero o el Ceviche con mango parchita (frutas exóticas cultivadas en la isla), pasando por la Cazuela cremosa de cherne al azafrán con papa negra y tiras crujientes de boniato y el irresistible Matrimonio de chocolate y avellana son ejemplos perfectos de una cocina que se jacta de sacar provecho de todas las influencias llegadas a La Palma desde el siglo XVI. Y para los más sibaritas, el restaurante cuenta con un sorprendente menú de degustación en el que en nueve pases se prueban quince preparaciones diferentes, maridadas con una estudiada selección de vinos y otras bebidas elegidas cuidadosamente por el jefe de sala Daniel Sánchez, una auténtica explosión de sabor y sensaciones que no se pueden describir adecuadamente sin antes haberlas disfrutado.
El Hotel Hacienda de Abajo es un sueño en una isla de ensueño, el mejor hotel histórico en Europa para Historic Hotels Worldwide en 2021, que difícilmente puede ser descrito porque ¿cómo lograr con simples palabras reflejar la belleza, la tranquilidad, el sosiego, la alegría y el cariño que desprende una isla, nuestra isla bonita, de la que Hacienda de Abajo es fiel reflejo? Lo que esta isla sí es: un bosque de pinares, un derroche de palmeras y un manto de plataneras bajo un cielo indescriptiblemente estrellado y un océano tan azul que nunca te dejarán indiferente.