BRETAÑA ESTRENA UN MUSEO PIONERO DEDICADO AL ALGA

Bretaña estrena un museo pionero dedicado al alga
Centro Interactivo ALGAE. @FredBARAT
  • Superalimento, alternativa sostenible al plástico, aliada de la belleza: pocas cosas se le resisten al alga.

En Bretaña, donde se cosecha en el mar desde hace siglos, esto no es ningún secreto. En los últimos años, las virtudes de esta verdura marina, verde, parda o roja han traspasado las fronteras de la región. Sin embargo, son los bretones los que le han dedicado un nuevo museo, único en Francia: en Plouguerneau, al noroeste de Bretaña, el centro interactivo Algae abrió sus puertas el pasado 18 de julio. La exposición, con espacios interiores y exteriores, sumerge a los visitantes en el universo de las algas. Quienes lo deseen pueden disfrutar, además, de un paseo en su busca, en el que podrán recolectarlas para cocinarlas después.

Un puente entre patrimonio, ciencia e innovación

Situado en el puerto de Koréjou, capital histórica de los goémoniers (recolectores de algas), Algae está gestionado por la asociación Karreg Hir, que desde 1985 preserva la memoria de este oficio. El centro, de diseño inmersivo y ecorresponsable (el 70% de materiales son reciclados), reúne una colección de 400 objetos en 250 metros cuadrados repartidos en dos plantas. Solo en 2025, sus actividades reunieron a más de 10.000 visitantes.

El mayor campo de algas de Europa

Las costas de Bretaña forman el mayor campo de algas de Europa: unas aguas con fuertes mareas que generan una biodiversidad extraordinaria. Entre 300 y 800 especies distintas crecen frente a la península occidental francesa, desde los delicados espaguetis de mar hasta la popular alga nori, pasando por la laminaria.

En la exposición permanente del nuevo museo, repartida en 250 metros cuadrados, los visitantes descubren primero las distintas variedades de algas que crecen frente a la costa de Plouguerneau, con sus colores, formas y texturas. Después, un viaje en el tiempo los traslada 300 años atrás para mostrar la vida cotidiana de los recolectores de algas, cuyo oficio, salvo por las herramientas modernas y los barcos motorizados, apenas ha cambiado con los siglos.

El uso de las algas es hoy más versátil que nunca: de ser solo una fuente de yodo medicinal y abono natural, han pasado a protagonizar proyectos innovadores en agricultura, cosmética, textil, alimentación e informática. El museo explica cómo se aplican y por qué se consideran un sustituto sostenible del plástico.

Bretaña estrena un museo pionero dedicado al alga
ESTRAN`ØRDINAIRE, visitas guiadas inmersivas y educativas. ©Colección personal de Nadia Chichiarelli

El mar y la costa, aulas al aire libre

Algae no se limita al espacio interior. Frente al edificio, los visitantes encuentran en la costa los barcos tradicionales de los recolectores de algas, todavía en funcionamiento, y los antiguos hornos de las dunas donde antaño se quemaba el alga para extraer yodo de sus cenizas. Con la marea baja, también se organizan paseos por la playa descubierta, convertida en un espacio de aprendizaje al aire libre.

El museo abre de martes a domingo, de 10:00 a 18:30 h. La entrada cuesta 8 euros y los paneles informativos cuentan con traducciones que pueden consultarse desde el móvil mediante un código QR. Se organizan talleres dos veces por semana.

Sobre Algae

Desde hace más de 40 años, la asociación Karreg Hir mantiene viva la memoria de los recolectores de algas de la zona. Fundada en 1985 junto con el Museo Marítimo de Plouguerneau y convertida en 1998 en el Ecomuseo de los Recolectores de Algas, la asociación se dedica a recopilar, preservar, investigar y divulgar este patrimonio. Con Algae se abre un nuevo capítulo: el antiguo ecomuseo da paso a un centro moderno e interactivo. Algae es miembro del colectivo Algues Bretagne y de la asociación Merci les Algues, y cuenta con el respaldo científico del Instituto de Investigación en Biología Marina de Roscoff, vinculado al CNRS francés.

Bretaña estrena un museo pionero dedicado al alga
Centro ALGAE, Corejou. @FredBARAT

Descubrir la orilla del mar con una recolectora de algas

En la Costa de las Leyendas, Nadia Chichiarelli, recolectora profesional de algas y guía de naturaleza, invita a adentrarse en la zona intermareal a través de ESTRAN’ØRDINAIRE. Con formación en docencia y pasión por la botánica, la gastronomía y el patrimonio marítimo, propone salidas divulgativas en español a pie de mar en las que las algas, las plantas costeras, los moluscos y las historias del litoral se combinan en una experiencia cercana y participativa para aprender a mirar con otros ojos la costa.

Bretaña estrena un museo pionero dedicado al alga
Centro ALGAE. @FredBARAT

Los Abers, las rías bretonas ligadas a la cultura de las algas

El sendero de los aduaneros (GR 34) vertebra el Pays des Abers, enlazando calas, puertos y arenales como las playas de Lilia y Saint-Michel en Plouguerneau. Fuera de la temporada estival, la luz y el viento atlánticos dan una fuerza singular a este litoral salpicado de islotes, visible en toda su amplitud desde atalayas como el semáforo de Landéda, en la desembocadura del Aber Wrac’h. En esta costa se palpa el estrecho vínculo de sus habitantes con el mar y con las algas. El aprovechamiento tradicional de este recurso moldeó puertos como Lanildut, primer puerto alguero de Europa, y dejó su huella en los antiguos hornos de piedra a orillas del agua. Un territorio salvaje y cargado de memoria marinera que complementa de forma natural la visita a Algae.

Más información sobre Algae: https://www.algae.bzh

Más información sobre Estran’Ørdinaire: https://www.estranordinaire.fr

 

Fuente: Turismo BRETAÑA