- Este destino de surf bañado por las aguas del Pacífico, con un telón de fondo dibujado por majestuosos volcanes, ofrece olas perfectas que están consideradas como las mejores del mundo, siendo el marco ideal donde se han celebrado campeonatos mundiales.
La arena volcánica se extiende como alfombras en un rosario de playas a lo largo de trescientos veintiún kilómetros de costa. Descubiertas por los surfistas a finales de los años sesenta del siglo pasado, la peregrinación constante de estos deportistas se vio interrumpida únicamente por la Guerra Civil primero y después por la violencia que asoló sus calles. Una vez acabada esa pesadilla, las playas se volvieron a llenar de tablas de surf, jóvenes y no tan jóvenes con sus trajes de neopreno y cuerpos bronceados.
La magnífica geografía costera de este país es la responsable de crear el entorno tan magnífico para la práctica de este deporte. Generada a raíz del cinturón de fuego y la falla tectónica de Cocos, por debajo de la falla del Caribe, cuenta con riscos, peñones y ensenadas protegidas que provocan que los oleajes que llegan del sur eleven olas de altura, con forma excelente y calidad ideales para la práctica del surf. De esto saben mucho en la Asociación Internacional del Surf, que la ha elegido en varias ocasiones para celebración de pruebas mundiales por considerarlas unas de las mejores del mundo.
Con el lanzamiento de Surf City en 2019, el Gobierno de El Salvador buscó posicionar el litoral del país como un destino de referencia para la práctica de este deporte y el turismo costero, fomentando el desarrollo económico a través del turismo sostenible. Los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad, La Paz, San Miguel, Usulután y La Unión congregan las playas incluidas en Surf City.
Playas reconocidas en el mundo entero por sus excepcionales condiciones son El Tunco en La Libertad, el destino costero más codiciado de El Salvador. El negro de la arena volcánica se mezcla con el azul del mar y el blanco de la espuma para dar paso a los naranjas y rojos intensos del atardecer; aquí podrásdisfrutar de una de las puestas de sol más hermosas de todo el Pacífico. Durante el día, dos animadas calles se llenan de visitantes que no pierden detalle de todo lo que allí acontece, curiosean lo que se vende en las tiendas de artesanía o en los puestos de tablas de surf, se refrescan con un sabroso jugo de coco, disfrutan de la gastronomía en los concurridos restaurantes o admiran las coloridas fachadas. Mientras que con la caída de la noche los clubs se llenan de gente que sigue buscando lo que El Tunco garantiza, mucha diversión.
También en el departamento de La Libertad encontramos la playa El Zonte, que ha logrado conservar su ambiente bohemio a pesar de ser uno de los destinos más concurridos del litoral salvadoreño. La belleza de este paraje se ve engrandecida por su vistoso paisaje, con farallones y leguas de roca que se deslizan suavemente hasta descansar en el mar, así como por sus dos playas de arena volcánica, separadas por el río y su pequeño estero. Muy cerca, unas cuevas son el marco ideal para llevarnos un recuerdo en forma de fotografía. Hostales, casas de alquiler y sencillos hoteles, junto a establecimientos modernos y de mayor calidad y todo tipo de restaurantes, dan forma a una interesante, variada y atractiva oferta hotelera y de restauración. El Zonte cuenta con varias secciones para la práctica del surf y con un centro de entrenamiento único en el mundo.
Continuamos recorriendo el departamento de La Libertad y la siguiente parada es la playa de Punta Roca o La Punta, como es conocida por los surfistas locales. Está considerada como uno de los diez mejores lugares del mundo para la práctica del surf; incluso es comparada por los surfistas profesionales con la famosa ola de Jeffreys Bay en Sudáfrica. Adecuada para surfistas de nivel avanzado y experto por su poder y velocidad, la imagen que ofrece la ola desde la orilla cuando rompe a trescientos metros mar adentro provoca admiración y respeto a partes iguales. Aunque se puede correr casi todo el año, el momento más épico se produce entre los meses de marzo y agosto, cuando llegan a El Salvador los oleajes producidos por las tormentas que se desatan en el océano Pacífico Sur. Calidad y consistencia de la ola que le ha valido para ser elegida para la celebración de eventos internacionales como el Mundial Máster, competiciones del circuito latinoamericano o pruebas clasificatorias para el Tour Mundial.
Muy cerca de Punta Roca se encuentra Puerto La Libertad, que cuenta con el antiguo muelle y con otro nuevo de más de doscientos metros de longitud. Aquí se encuentra el Mercado del Mar, donde es posible admirar los pescados y mariscos que cada mañana recogen los pescadores con sus redes. Y al lado, Sunset Park, el primer parque permanente de diversiones frente a la costa en la región centroamericana.
Nos despedimos de La Libertad visitando la playa El Sunzal. De esta playa se dice que fue la primera donde se practicó el surf en el país. Desde que en 1960 fue descubierta por surfistas norteamericanos, ha sido un punto clave para el desarrollo de este deporte en El Salvador. Las razones del éxito de El Sunzal las encontramos en que cuenta con una enorme área que puede acoger a decenas de surfistas al mismo tiempo y, sobre todo, que no deja de romper un solo día en todo el año. Esta playa soporta las olas más grandes de toda la costa salvadoreña y, en ocasiones, cuando se han producido marejadas extraordinarias, se han podido ver y correr olas perfectamente alineadas de hasta ocho metros y medio. Pero también presenta un lado amable, lo que la hace favorita para los principiantes. Todo esto con la agradable compañía de diferentes aves, tortugas marinas, mantarrayas y diversos peces que comparten las aguas con los surfistas.
En el departamento de San Miguel se encuentra la playa de Las Flores, que recibe al viajero con una pequeña y hermosa ensenada. Conocida como “el oriente salvaje”, durante los meses de diciembre y enero ofrece olas amables, ideales para principiantes e intermedios, pero de marzo a octubre cambia su cara, momento en que se llegan a producir olas de hasta cuatro metros. No debes dejar de visitar la playa de El Cuco, situada muy cerca de Las Flores, una playa de arena negra volcánica, con un oleaje suave y constante que invita a tomar un baño en sus refrescantes aguas. La zona destaca por su deliciosa gastronomía local, desde un típico desayuno salvadoreño hasta elaborados platos con los ricos frutos del mar.
Acabamos este breve viaje por algunas de las playas de Surf City visitando playa Punta Mango, en el departamento de Usulután. Poco conocida hasta hace poco tiempo y de difícil acceso, pues solo se podía llegar en lancha desde las playas de Las Flores o El Cuco, hoy en día su popularidad ha crecido, en parte porque ya se puede llegar a ella por carretera. La ola de Punta Mango es una de las más exigentes de toda la costa salvadoreña, por lo que está reservada únicamente para los más expertos, ya que es poderosa, veloz, tubular y de línea larga. Una jornada en Punta Mango se convierte en extraordinaria con un paso por la playa, disfrutando del atardecer o practicando la pesca para atrapar algunos de los peces que se acercan a la orilla buscando presas en el lecho rocoso.
Tanto si eres un apasionado del surf como si solo buscas disfrutar del mar y de todos sus atractivos, la costa salvadoreña es el lugar ideal para tus próximas vacaciones. Inolvidable experiencia en el país que se completa con su patrimonio natural, su historia y patrimonio, su gastronomía y, por supuesto, con sus gentes.
Te puede interesar: El Salvador, inspiración natural