Publicada en abril 2024
Su carácter visionario, disruptor, valiente e inconformista hacen de Kike un referente del sector turístico. Su carrera y su personalidad están marcadas por su pasado como el jinete con mejor palmarés de España, participando en tres Juegos Olímpicos y ganando competiciones nacionales e internacionales.
Fundó Room Mate Hotels en 2005, basándose en la idea de que cada hotel es un amigo en la ciudad. En 2014 desafió al sector y creó Be Mate, dando con la pieza clave que combina la libertad de un apartamento con la seguridad, la calidad y los servicios de un hotel. Kike es un líder inspirador e influyente y un pionero que marca tendencia en el sector, por lo que nos sentimos orgullosos y muy agradecidos de tenerle en GO Travel.
P.- En sus orígenes el concepto innovador de Room Mate Hotels rompió moldes. Desarróllenos un poco la idea inspiradora de que “cada hotel es un amigo en la ciudad”
R.- Room Mate es una empresa relativamente joven, fundada en 2005, pero desde el principio contaba con un propósito claro y es que la mejor forma de viajar es visitando amigos. Por mi etapa como jinete profesional y ahora, como presidente ejecutivo de Room Mate, siempre he tenido que viajar mucho, y entiendo bien lo solo que te puedes sentir en un país o una ciudad que no es la tuya. Lo mismo pasa cuando viajas con amigos o en pareja: ¿quién te recomienda los mejores lugares para comer? ¿Qué actividades puedes hacer los días que te quedas? ¿Quién te acompaña cuando lo necesitas?
Nuestra intención desde un principio era que nuestros hoteles fueran un amigo en la ciudad, un anfitrión que te recibe y te hace sentir como en casa. De ahí la idea de cada hotel tenga un nombre propio, una personalidad y una cara. Somos los amigos que te recomiendan sitios porque han estado, que te ayudan cuando lo necesitas, que te haces descubrir nuevos lugares.
P.- ¿Hasta qué punto alojarse en un hotel de la cadena puede ser una experiencia transformadora para disfrutar de la ciudad?
R.- Alojarse en Room Mate Hotels siempre será una experiencia transformadora para los clientes. La excelente ubicación de nuestros hoteles supone una ventaja y una experiencia única para los huéspedes, que pueden ir andando a todos los lugares clave de la ciudad, sin perder tiempo en el transporte.
También el diseño juega una parte fundamental de la experiencia. Sentirte como en un museo de la mano de los mejores diseñadores nacionales e internacionales, como Tomás Alía, Teresa Sapey, Pascua Ortega, Lorenzo Castillo, Patricia Urquiola, Lázaro Rosa Violán, las hermanas Melian Randolph, Jaime Beriestain o Cuarto Interior, sin salir siquiera de la habitación es algo que marcará la experiencia desde un principio.
Tampoco me puedo olvidar de la tecnología. Para nosotros siempre ha sido fundamental estar al día de las tendencias y muchas veces somos pioneros en la implementación de medidas para mejorar la experiencia. Por eso, fuimos los primeros en ofrecer Wifi gratis en toda la ciudad para que puedas estar conectado con los tuyos aun estando lejos. Ahora, además de ese servicio, estamos trabajando en una plataforma de personalización de los viajes -los turistas quieren vivir la experiencia de la ciudad y del hotel un paso más allá ya no es solo un alojamiento- y todos nuestros hoteles cuentan con un servicio 24 horas de WhatsApp para que los clientes puedan resolver sus dudas en tiempo real. Esto genera confianza y cercanía, que es clave siempre.
Y, por encima de todo, el trabajo diario de mis roomies, que son una parte crucial de esta experiencia transformadora. Son la verdadera revolución de la cadena y los encargados de recibir siempre con una sonrisa a los que pasan por el hotel. Además, son capaces de brindar y ofrecer experiencias únicas y personalizadas a los clientes, para que puedan vivir la ciudad como un auténtico local.
P.- Atrás quedan ya las consecuencias derivadas de la pandemia y Room Mate ha sabido salir reforzada. ¿Cómo han sido estos años?
R.- Han sido años muy difíciles, la pandemia del coronavirus en marzo del 2020 fue un duro revés para todos, pero especialmente para el sector turismo. Durante ese año, pusimos a disposición de las autoridades doce hoteles y cuatro edificios de apartamentos en España, Francia, Italia y Estados Unidos para acoger a personal sanitario, bomberos y personas mayores procedentes de residencias para protegerles frente a nuevos contagios. Fue el momento de ser responsables, generosos y solidarios y una de las épocas más bonitas que he vivido y que no voy a olvidar jamás.
Con todo, de un día para otro, mis hoteles cerraron y mis ingresos quedaron a cero. Tenía una plantilla de 1.200 roomies remando para salir adelante, pero que esperaban todos los meses poder cobrar una nómina que, para nosotros, en esos momentos, era inasumible. Pasé de vivir el mejor año a nivel de resultados a no tener nada y estar endeudado a más no poder. Luchando por seguir adelante, por mí, pero, por supuesto, también por los míos.
Sufrimos la COVID – 19, como tantos otros, pero no fue sólo eso lo que generó la tormenta perfecta. Nuestra socia por aquel entonces tuvo problemas personales con su organización y conflictos con los bancos de los que Room Mate fue directamente un daño colateral. Perdimos su apoyo.
Como resultado, en julio de 2022 tuvimos que solicitar un concurso voluntario de acreedores con venta de unidad productiva. Una ley que utiliza el modelo estadounidense del Chapter 11. A través de ella, se permite a las empresas deshacerse de las unidades productivas rentables. Antes de esa ley, en España cerraban 9 de cada 10 empresas que entraban en concurso de acreedores. Pero nosotros, fuimos los primeros en aprovechar esta ley para salvar la continuidad de la cadena que con tanto cariño fundé.
Después de meses de negociaciones y de ver diferentes candidatos interesados, hoy puedo decir orgulloso e ilusionado que Angelo Gordon y Westmont Hospitality Group son los nuevos dueños de Room Mate y que gracias al proceso concursal hemos podido mantener la continuidad del proyecto, además de conservar la mayor parte de los empleos y del equipo.
Ahora mismo, puedo decir que Room Mate ha vuelto y lo ha hecho con más fuerza que nunca, y vamos a recuperar los valores y el ADN de la cadena. Esto significa que debemos seguir siendo responsables, generosos y solidarios, además de apostar por el cliente, la marca y ser disruptivos. Seguiremos poniendo a las personas en el centro de todas las decisiones y aunque haya empezado una nueva etapa no vamos a perder la ilusión ni la sonrisa.
P.- Room Mate destila ilusión. ¿Qué papel juega su equipo humano en el día a día para mantener siempre el positivismo que se respira en cada hotel?
R.- Room Mate respira ilusión por los cuatro costados. Nosotros siempre ponemos a las personas en el centro de todas nuestras decisiones. Como empresa, trabajamos mucho y apostamos por la felicidad de los roomies, ofreciendo medidas que, por ejemplo, ayuden a la conciliación.
La felicidad es rentable y la felicidad de los roomies es fundamental. Si ellos están contentos, sonríen y se divierten trabajando, esto se transmite al cliente y hace que el cliente quiera volver y repetir la experiencia con nosotros. No sabes la cantidad de gente que cree inicialmente que lo de la sonrisa es un tópico pero que, tras pasar por nuestros hoteles, me dicen: “tenías razón, realmente es una sonrisa sincera que transmite y contagia felicidad”.
Los roomies son el punto diferenciador de la cadena y son lo más importante. Trabajan todos los días para ofrecer experiencias únicas y hacer que los clientes se sientan como en casa.
P. ¿Cuáles son los planes de expansión de Room Mate? ¿Tenéis preferencias por algún mercado?
R.- Estamos estudiando todas las oportunidades que hay en el mercado, tanto corporativas como de crecimiento hotel por hotel. Estamos abiertos a considerar la compra, alquiler o gestión de hoteles, cadenas hoteleras, edificios de apartamentos y hostels en Europa y Estados Unidos, manteniendo siempre el foco en hoteles urbanos. Estoy deseando conseguir pronto mi objetivo de llegar a los 100 hoteles.
Estamos interesados en establecernos en las principales capitales europeas, como Berlín, Londres, París o Lisboa y, por supuesto, seguir creciendo en Italia. Además, me encantaría poder abrir nuestro segundo hotel en Milán o Ámsterdam. Son ciudades en las que, sin duda, toda cadena internacional tiene que estar.
En el plano nacional, cabe destacar que España es un país que está de moda. Ciudades como Madrid o Málaga lo están haciendo muy bien. También Sevilla o Valencia, que recientemente ha sido nombrada la mejor ciudad para vivir según Forbes. Nos encantaría crecer también en España.
P.- A la hora de elegir la ubicación de un nuevo alojamiento para incorporar a la cadena, ¿cuál es el criterio de selección?
R.- Detrás de la elección de un destino, hay mucho trabajo de análisis detrás. Realizamos análisis de los mercados, tenemos en cuenta la estabilidad económica y política de los países o nos fijamos en la infraestructura turística existente. Además, tenemos en cuenta las posibilidades de crecimiento de los destinos. ¿Ha aumentado el número de turistas en los últimos años? ¿Ha hecho algo la ciudad o el país para atraer al turista?
Estos son sólo alguno de los factores generales, pero puedo decir que identificar los mercados más prometedores y que estén alineados con la visión de Room Mate, es un trabajo que requiere mucho esfuerzo y trabajo.
P.- Cada día el concepto de sostenibilidad está presente en todos los ámbitos. ¿Cómo afronta Room Mate este reto que ha venido para quedarse?
R.- La sostenibilidad es clave y ha venido para quedarse. En Room Mate, somos plenamente conscientes de la importancia del concepto de sostenibilidad en la industria hotelera y cómo ha evolucionado para convertirse en un reto permanente. Sobre todo, por dos razones principales: la primera; es porque la concienciación social ha aumentado y la segunda es que son cada vez más los turistas que tienen en cuenta estos parámetros a la hora de viajar.
Room Mate se ha caracterizado siempre por centrarse en las personas y para ello es esencial cuidar del planeta en el que vivimos. Nos tomamos muy en serio esta cuestión y hemos implementado diversas estrategias para abordar este desafío y asegurarnos de que estamos contribuyendo a un futuro sostenible.
Nuestros uniformes, en colaboración con Ecoalf, son de materiales reciclados ya que está fabricado con botellas de plástico recogidas del mar Mediterráneo. Son 100% ecosostenibles desde los cordones de las zapatillas hasta la camisa.
Pero nuestro programa de sostenibilidad incluye también otras iniciativas. Con el proyecto Clean the World, reciclamos las pastillas de jabón usadas en los hoteles, derritiéndolas para crear nuevas barras que se envían a ONGs. También ofrecemos a nuestros clientes botellas de agua de AUARA, que se distribuyen en botellas de plástico reciclados y los ingresos obtenidos los destinamos a proyectos que tenemos en África de construcción de pozos de agua para la población. Otras medidas para reforzar la sostenibilidad en las habitaciones pasan por las duchas de bajo consumo que ya se han implementado en todos los establecimientos o el uso de mobiliario ecológico.
Además, animamos a los roomies a adoptar prácticas responsables en su vida diaria, por ejemplo, reduciendo el consumo de papel -y, en caso de ser estrictamente necesario su uso, el papel es 100% reciclado- o fomentando el uso de botellas individuales para reducir la generación de plásticos.
Nosotros, estamos comprometidos a seguir mejorando nuestras prácticas sostenibles y a contribuir positivamente al futuro de la industria hotelera y al bienestar del planeta. Tenemos que seguir trabajando juntos, porque no existe un planeta B.
P.- ¿Cuál es su visión del sector turístico tras la pandemia? Y, sobre todo, ¿cuáles son las tendencias a corto y medio plazo?
R.- El coronavirus fue un duro golpe para todo el sector. Todos los agentes implicados -restauración, agencias de viajes, hoteleros, etc.- hemos sufrido las consecuencias de los cierres de fronteras y perimetrales, las restricciones de viajes o la disminución de la demanda. Con todo, creo que de la pandemia el sector ha salido reforzado, aunque queda mucho por hacer y por aprender. Poco a poco estamos situándonos en cifras de 2019 y esperamos seguir mejorando estos números.
Uno de los cambios que también hemos experimentado tras la pandemia es el aumento del turismo nacional. Creo que se nos había olvidado lo bonito que es nuestro país y lo mucho que tiene que ofrecer. Somos mucho más que turismo de sol y playa, y la gente poco a poco está redescubriendo ciudades. Muchas personas están optando por viajar por territorio nacional y enamorarse más de sus países.
Además, la pandemia ha provocado cambios en los patrones de viaje y preferencias en los viajeros. Vemos, por ejemplo, que han aumentado las reservas con política de cancelación flexible, y se ha mantenido la tendencia de reservar los viajes a última hora.
P.- ¿Desde su experiencia, qué aspectos se deben mejorar en nuestro país para no perder cota de mercado frente a los nuevos destinos que emergen con fuerza?
R.- España es un país que está de moda y que lo está haciendo muy bien, aunque es cierto que hay otros destinos que vienen pisando fuerte. En este sentido, creo que es importante que nos mantengamos a la vanguardia de la innovación en el sector. Debemos estar al tanto de las últimas tendencias y adaptarnos rápidamente a las necesidades de los viajeros.
Tenemos que atraer clientes de largo recorrido, americanos, asiáticos y de Oriente Medio. Para el americano, con el dólar tan fuerte, es baratísimo viajar. Los estadounidenses son los que más reservan, más consumen, mejor tasa de conversión tiene y más nos buscan por marca. Es, además, el turista que más reserva a través de nuestra web.
El asiático también es un cliente buenísimo, y, ahora que han abierto las fronteras, los 110 millones de chinos que tienen pasaporte, van a poder finalmente viajar después de varios años sin poder salir de sus fronteras como consecuencia del coronavirus. Esto va a generar un gran flujo de turistas, como ya se está notando en Italia. De hecho, este mercado italiano, junto con el español, van a ser nuestra gran fortaleza como cadena.
Además de apostar por estos perfiles -americanos, asiáticos y de Oriente Medio- que gastan mucho dinero y no han podido viajar durante este tiempo, debemos, como he dicho antes, diversificar la oferta para atraer a diferentes segmentos de mercado. En el turismo español caben todos los perfiles: los “mochileros”, los que prefieren dormir en apartamentos, o apuestan dormir en un hostal… Pero creo que debemos centrarnos en el mercado de lujo, porque arrastra muchas cosas detrás. Tenemos el ejemplo de Madrid que ha empezado a abrir hoteles de cinco estrellas y esto ha tenido un impacto muy positivo en la calidad del turismo y en los ingresos generados.
Sin embargo, y sabiendo que hay muchos turistas que apuestan por otro tipo de viaje y que tienen gustos y prioridades diferentes, desde Room Mate apostamos por la diversificación. Primero, fui el primer hotelero en apostar por los apartamentos turísticos Be Mate. Durante los últimos años, hemos abierto varios edificios de apartamentos. También en 2022 creamos una nueva línea de hostels -Wabi Sabi- que está funcionando muy bien en Estambul.
Wabi Sabi cuenta con 154 camas y tiene la capacidad de alojar a 170 personas en el centro de la ciudad. Con una decoración moderna, pop – up corner, coworking y Roof Top, se ha convertido en uno de los “places to be” en la ciudad.
Por otro lado, y no por ello menos importante, debemos conseguir mantener la calidad de nuestros servicios y eso implica a todos los agentes y administraciones, públicas y privadas, los hoteles, la restauración, el transporte y las actividades que ofrecemos. Los turistas valoran la calidad global de la experiencia y la atención, por eso debemos asegurarnos de que los servicios superan las expectativas de los viajeros.
P.- Aváncenos sus previsiones para este verano.
R.- Yo no me atrevo a hacer predicciones. Desde enero, cada mes estamos marcando récords de ocupación y recaudación. Parece que los meses de verano van a ser espectaculares, igual que los siguientes hasta fin de año.
Después de algunos años sufriendo las consecuencias del coronavirus, parece que vamos a superar los datos de 2019 para este mismo periodo. Si hay algo de lo que nos hemos dado cuenta es que la gente quiere volver a viajar, y quiere disfrutar, aprovechando todos los momentos y tiempo libre para descubrir nuevos lugares y poder estar tiempo de calidad con los suyos. El turismo se está recuperando poco a poco.
Y eso no quita, que sea plenamente consciente de la situación económica actual y que a los españoles nos va a costar un poco más irnos de vacaciones. Con todo, son muchos los que, aunque acortando su estancia, disfrutarán en familia o con amigos de un verano estupendo. Y estamos seguros de que lo será para todos.