Situada en Honshu -la isla principal de Japón- y junto a la desembocadura del río Yodo, Osaka es la tercera ciudad más grande de Japón, después de Tokio y Yokohama. Vibrante y llena de encanto, es famosa por su gastronomía, por el ocio y por su vida nocturna, pero también por su historia y cultura.
La capital de la región de Kansai es uno de los puertos y centros industriales más importantes de Japón. Además, está bien comunicada con Tokio, pues cuenta con dos aeropuertos, Itami y Kansai, siendo este último uno de los principales puntos de entrada y salida del país, y con el tren bala Shinkansen que recorre la distancia entre las dos ciudades en poco más de dos horas.
Visitar Osaka es todo un descubrimiento por su animada vida nocturna y su deliciosa gastronomía, y también por sus centros de compras, sus modernas atracciones y sus lugares históricos como el castillo de Osaka donde es posible conocer la historia japonesa, sin olvidarnos de sus gentes simpáticas y abiertas.
Los carteles luminosos del puente Dotonbori, el antes mencionado castillo de Osaka, el Parque Conmemorativo de la Expo de 1970, algunos de los festivales más importantes como el Tenjin Matsuri y el Ebessan o las delicias culinarias locales que se pueden degustar en barrios como Tenma o Ura Namba nos esperan en Osaka, quizá una de las ciudades menos conocidas del país nipón. Y como complemento a todo esto, este año Osaka celebra la Exposición Universal.
Osaka Kita Ward
Tradición y modernidad que se dan cita en toda la prefectura, encontrando su punto álgido en los distritos del norte, conocidos como Osaka Kita Ward. Con elegantes zonas comerciales, se trata de una de las zonas que han experimentado un mayor crecimiento urbanístico en todo Japón y que se ha visto culminado con la creación de Grand Green Osaka, uno de los parques urbanos más grandes del país.
La estación de Osaka es el principal centro de transporte y comercial gracias a sus múltiples comercios y restaurantes.
Por otro lado, el Parque Umekita es el perfecto espacio verde para relajarse y desconectar. Cuenta con diferentes cafeterías como TALKS Café & Bar, Boo Boo Voo y SIK Eatery.
El edificio Umeda Sky, uno de los lugares más emblemáticos de Osaka, ofrece una increíble vista de la ciudad desde el “jardín flotante”, mientras que la “calle de restaurantes Takimi” es una réplica exacta del paisaje urbano de Osaka en el periodo Showa (1926-1989).
Por último, Grand Green Osaka cuenta con el hotel Canopy by Hilton, al que pronto se sumarán el superlujoso Waldorf Astoria Osaka y el Hotel Hankyu Gran Respire Osaka. Mientras que en el Parque de Bienestar Umekita Onsen Ren se encuentra el Hotel Hankyu Gran Respire Osaka con sus aguas termales, su piscina y su gimnasio.
Bahía de Osaka y alrededores
Universal Studios Japón en la zona de Sakurajima y el acuario en Tempozan le ha dado fama mundial a la bahía de Osaka, además de convertirla en destino turístico de primer nivel.
En el Acuario Kaiyukan de Osaka, uno de los mejores y más grande del mundo, se recrea la espectacular vida marina de la cuenca del Pacífico, desde la Gran Barrera de Coral hasta el Ártico. Más de treinta mil criaturas de seiscientas veinte especies distintas, entre las que se encuentran el tiburón ballena, las focas amarillas o los pingüinos de penacho amarillo, son algunas de las que se pueden admirar en esta asombrosa recreación de sus hábitats.
Muy cerca del acuario se encuentra la plaza del mercado de Tempozan. Una noria gigante desde la que disfrutar de las mejores vistas de la ciudad y de la bahía, una calle que evoca el centro de Osaka en el año 1965 y numerosos restaurantes en los que degustar delicias como takoyaki (bolas de pulpo frito), okonomiyaki (tortita salada) o kushikatsu (brochetas de carne y verduras fritas) son algunos de los atractivos de Tenpozan que seguro proporcionaran una jornada inolvidable. De obligada visita es también Naniwa Kuisinbo Yokocho donde se reúnen todos restaurantes “Naniwa gourmet” representativos de la cultura gastronómica de Osaka.
Por último, Universal Studios Japón abrió sus puertas en 2001. En él se puede disfrutar del mágico mundo de Harry Potter, asistir a la proyección de éxitos de taquilla como Tiburón o Jurassic Park: The Ride, así como de otras atracciones exclusivas del país como Hello Kitty Fashion Avenue y Cool Japan para los fanáticos del anime y los juegos.
La Bahía de Osaka ofrece otras interesantes propuestas como son el ATC Hall, principal centro de convenciones de la ciudad y escenario de interesantes exposiciones; el Summer Sonic, el festival de música que cada mes de agosto congrega a las mejores bandas del planeta o una excursión a bordo de la Santa María, embarcación inspirada en la carabela de Cristóbal Colón, pero con unas cotas el doble más grandes que la original.
Dotonbori y Shinsaibashi
El distrito de Dotonbori se encuentra junto a un canal que tiene 400 años. Para cruzarlo hay un puente construido en el año 1600 por un emprendedor comerciante llamado Shinsai, con el objeto de conectar el prometedor barrio de Shinmachi con el distrito teatral de Dotonbori. Dependientes y comerciantes que llevan desde el siglo XVII ejerciendo su oficio en Shinsaibashi, hoy comparten el espacio con algunos de los mejores restaurantes y tiendas de Osaka.
Dotonbori ofrece multitud de opciones para comer y beber. Desde los izakaya, restaurantes y bares situados en calles y callejones, pasando por los restaurantes de cangrejo, muy famosos aquí o el sushi al estilo de Osaka. Y por el idioma no te preocupes, pues los establecimientos más grandes cuentan con menú en inglés. Además, en el paseo a lo largo del río hay numerosos puestos que sirven takoyaki, tazones de ramen caliente y okonomiyaki. Pero si buscas un poco de tranquilidad puedes dirigirte al sereno Hozenji Yokocho, que reconocerás por sus farolillos, donde encontrarás una gran variedad de restaurantes tradicionales.
Por otro lado, la galería Shinsaibashi, con más de un kilómetro y medio de larga, se extiende desde la estación Shinsaibaishi hasta Dotonbori y es una de las calles comerciales más concurridas y antiguas de Japón. Cuenta con una variedad ilimitada de cafeterías y restaurantes, además de tiendas para todos los gustos y presupuestos, desde la alta costura hasta artesanía tradicional.
Cuando cae la noche las luces brillantes y los bares de Dotombori atraen a multitud de personas bajo la atenta mirada de las gigantescas criaturas marinas mecánicas y payasos que observan desde las alturas el ir y venir de la gente.
Al oeste de Shinsaibashi se encuentra Amerikamura, donde la moda urbana y cultura juvenil son los protagonistas. Conocido con este nombre por ser lugar donde se podían comprar productos de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, aquí es donde los adolescentes se dejan ver en un improvisado –o no- desfile de moda al estilo urbano japones.
Las tiendas de discos y ropa vintage encuentran su espacio en Triangle Park, pequeña plaza flanqueada por extravagantes cafeterías y también con clubs y locales de música en directo para disfrutar de la noche.
Por último, Orange Street y Horie se han reinventado como un atractivo centro de moda de diseño y elegantes cafeterías. Todavía quedan algunos fabricantes tradicionales de muebles, pero compartiendo espacio con elegantes boutiques, tiendas de moda y locales de ocio.
Castillo de Osaka y alrededores
Construido entre 1583 y 1598 por Toyotomi Hideyoshi, conocido como el «Napoleón de Japón», el castillo de Osaka ha sido escenario de diferentes conflictos, siendo incendiado y reconstruido varias veces. Considerado el monumento más destacado de Osaka, alberga el Museo de Historia con más de diez mil objetos históricos que muestran el papel fundamental que tuvo Osaka en la historia de Japón.
Rodeado de ciento seis hectáreas de parque abierto, este espacio es ideal para practicar actividades en la naturaleza como correr, montar en bicicleta o simplemente, relajarse. Los abundantes cerezos, albaricoques, ciruelos y las hermosas exhibiciones florales que se producen a lo largo del año lo convierten en lugar de reunión de los vecinos de Osaka y visita obligada de los turistas que visitan la ciudad, sobre todo durante la temporada del hanami, momento en que se produce la floración de los cerezos, en la que cientos de personas se dan cita aquí para celebrar esta fiesta tan importante en la cultura japonesa.
Namba
En Namba es posible retroceder en el tiempo hasta el periodo Edo (1603-1867), cuando era el centro de la ciudad gracias a las representaciones de kabuki y bunraku.
Situado en el centro de Namba, el templo Hozanji preserva una pequeña parte del Japón antiguo en medio de esta desbordante zona comercial. Construido en 1637, rinde homenaje a Fudo Myoo, también conocido cariñosamente como Mizukake Fudo, uno de los cinco guardianes del budismo al que según marca la tradición hay que rociarlo con agua para invocar a la buena suerte. El mejor momento del día para visitarlo es a primera hora de la mañana y sobre todo por la noche, cuando el templo cobra vida con el resplandor apacible de los tradicionales farolillos que proyectan una cálida luz naranja por el callejón estrecho y los jardines del templo.
Como estamos viendo la gastronomía es el principal atractivo de Osaka, algo que queda más claro cuando descubres que durante siglos los japoneses se han referido a la ciudad como la “cocina de Japón”. Reputación culinaria que se pone de manifiesto en zonas como Ura Namba o en los diminutos bares en el antiguo edificio de Misono. Y por supuesto, en los pequeños izakaya que encontramos en los enrevesados callejones situados detrás de los centros comerciales y las tiendas que salpican la vía principal.
Si sientes curiosidad por descubrir los lugares donde se abastecen los lugareños debes visitar Kuromon Ichiba, un mercado tradicional con unos doscientos años de historia.
Para acabar, saca el friki que llevas dentro visitando Denden Town donde encontraras todo tipo de artículos coleccionables de anime, videojuegos clásicos y aparatos electrónicos.
Shinsekai, la Torre de Tsutenkaku y Tennoji
Los “buenos viejos tiempos“ de Osaka se conservan en el distrito de Shinsekai (Nuevo Mundo) con sus coloridos carteles y vallas retro. Aunque sus orígenes se remontan a principios del siglo pasado, fue en 1912 cuando empezó a ser conocida con el nombre de Shinsekai debido a la inauguración de la Torre Tsutenkaku y del parque de atracciones Luna Park. Finalizada la Segunda Guerra Mundial la zona decayó, para volver a renacer como una de las más famosas por su genuina arquitectura y su rica cultura.
En el centro neurálgico del barrio se encuentra la torre Tsutenkaku, uno de los símbolos más preciados de Osaka. Esta estructura de acero alberga una historia apasionante, además de estar inspirada en la Torre Eiffel y alcanzar los ciento tres metros de altura. Esta construcción, que fue un símbolo de progreso del “nuevo mundo” sufrió en 1943 un devastador incendio, por lo que fue desmantelada y su acero reutilizado como armamento para la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, en 1956, la compañía Hitachi con el apoyo del ayuntamiento de Osaka reconstruyó la torre, dándole más altura y haciendo cambios en su diseño para que resistiera terremotos y tifones.
En el interior de la torre el Jardín Tsutenkaku, situado en la tercera planta, es un espacio temático en el que el viento, la luz, el agua y la vegetación acaparan todo el protagonismo. En esta planta se encuentra el muy recomendable Tower Slider, un corto pero emocionante tobogán que en diez segundos te transporta desde esta planta hasta el sótano. Un poco más arriba, en la quinta planta, se encuentran el observatorio, desde el que se disfruta de una maravilla vista de la ciudad y la estatua de dorada de Billiken, un dios que, si se le acarician las plantas de los pies, atrae la buena suerte. La visita a la torre se completa con las vistas de Osaka desde la azotea Tembo Paradise, situada a casi noventa y cinco metros de altura y Tip The Tsutenkaku, una plataforma de observación transparente.
A la vuelta de este fascinante viaje a las alturas es hora de descubrir Shinsekai. Con ciento treinta metros de largo y con unas cincuenta tiendas y restaurantes, el callejón Janjan Yokocho es fácilmente reconocible por los grandes letreros de estilo retro. Sin duda alguna, es el lugar ideal para deleitarse con delicias culinarias como el famoso kushikatsu, carne o verduras fritas en trozos pequeños y el dote-yaki, carne a fuego lento guisada en miso y otros condimentos.
Volvemos a viajar, pero esta vez en el tiempo, visitando Kasuga Gorakujo, un centro de juegos retro que lleva abierto desde finales de la década de los 50 del siglo pasado. Con un estilo más clásico encontramos Shinsekai Hihokan, la mayor galería de tiro de Japón. En otro contexto completamente diferente, el Teatro Asahi es conocido por la representación de comedias y actuaciones de cómicos, mientras que Dorakutei es famoso por sus tertulias cómicas.
Muy cerca de Shinsekai se en encuentra el barrio de Tennoji, que se distribuye en torno a un gran parque de veintiocho hectáreas. Al igual que el parque de atracciones, el de Tennoji fue construido en 1903 con motivo de la Exposición Industrial Nacional de Osaka y los fines de semana es el punto de reunión de familias que disfrutan de un picnic. Jornadas en la naturaleza que llevan a cabo bajo la “vigilancia” de Abeno Harukas, que con sus trescientos metros de altura es el edificio más alto de la ciudad y el segundo del país. Abeno Harukas, cuyo significado es “para iluminar” o “para aclarar”, cuenta con numerosas tiendas de artículos de alta gama repartidas en sus doce primeras plantas, además de restaurantes, cafeterías, un museo de arte y un hotel.
En el parque de Tennoji es posible visitar Shitennoji, el templo budista oficial más antiguo de Japón. Además de destino turístico, con su pagoda de cinco pisos es un lugar muy popular entre los vecinos de Osaka, quienes se congregan aquí para celebrar sus festividades, especialmente las del Obon en otoño. Otro evento que se celebra en el templo es el festival Doya Doya, en el que hombres jóvenes medio desnudos se empapan con agua helada.
Sakai y Kishiwada
Sakai fue en el siglo XV una próspera ciudad mercante, puerto comercial y lugar de nacimiento de venerado maestro del té, Sen no Rikyu. En la actualidad es famosa por la fabricación artesanal de cuchillos, muy demandados por los chefs de todo el mundo y de bicicletas, estando aquí Shimano, uno de los fabricantes más reconocidos del mundo del ciclismo, contando con museos dedicados a ambas industrias.
Pero por lo que es realmente conocida es por albergar uno de los mausoleos más grandes del planeta. Construido en el siglo V con un diseño de ojo de cerradura y en una escala comparable con la de las pirámides, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2019. Se cree que el túmulo central, que ocupa una extensión de doce mil metros cuadrados y es conocido en japonés como Daisen Kofun, contiene los restos de Nintoku, legendario emperador del siglo IV. Al tratarse de un lugar sagrado los visitantes no pueden traspasar los límites del túmulo exterior, por lo que para apreciarlo de la mejor manera es necesario dirigirse al mirador del piso veintiuno del ayuntamiento de Sakai. También se puede pasear tranquilamente por sus alrededores.
El diseño urbano de Sakai permite descubrirlo en un agradable paseo en bicicleta -las rutas estas bien señalizadas en inglés- que se pueden alquilar en la oficina de turismo.
Kishiwada es conocida por su castillo y por el Jardín Honmaru de la fortaleza, designado como Lugar Nacional de Belleza Escénica. También por el Festival Kishiwada Danjiri, acontecimiento animado y ruidoso que cada tercer fin de semana de septiembre congrega a medio millón de visitantes. Treinta y cinco carrozas artesanales bellamente decoradas y de más de cuatro toneladas cada una son llevados por las calles a velocidad vertiginosa, mientras que cientos de personas corren al lado y detrás. Encima de cada carroza el Daiku-Gata, un maestro de ceremonias salvaje e intrépido, realiza osadas acrobacias y anima al grupo. Al caer la noche el festival continúa y con la llegada de la cerveza y la comida las rivalidades diurnas se olvidan para disfrutar la fiesta en armonía.
Ikeda
La Exposición Universal de 1970 celebrada en Ikeda marco el rápido crecimiento de la economía de Japón, que todavía trataba de recuperarse de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Los terrenos en los que se celebró se utilizaron para crear el Parque Conmemorativo de la Expo de 1970, de doscientas sesenta hectáreas con jardines, museos y zonas de recreo que invitan a disfrutar de la naturaleza en cualquier estación del año. El monumento más famoso del parque es la Torre de Sol, encargada para la Expo y que se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Abierta al público por primera vez en 2018, su interior alberga las exposiciones el “Árbol de la Vida” y el “Sol Subterráneo”. Por otro lado, el Museo Nacional de Etnología es el lugar de trabajo de cien investigadores. Cuenta con una de las bibliotecas de referencia del país y permite conocer la relación de la cultura de Japón con otras culturas del mundo.
Recientemente ha abierto sus puertas LaLaport Expocity con actividades de última generación y entre sus atractivos se encuentran un cine IMAX y un acuario.
Otros espacios museísticos de la ciudad son el Museo Itsuo que cuenta con una interesante colección de arte con relación al Cha no yu –ceremonia japonesa del té- y el Museo Cupnoodles que nos descubre los secretos de los fideos, pudiendo diseñar nuestro propio tazón y degustar un ramen instantáneo de edición limitada. Mientras, el Archivo de Ikeda guarda una colección de Takarazuka, la compañía femenina de musicales más antigua de Japón y otros materiales relacionados con Hankyu Dentetsu, compañía de ferrocarril local que contribuyó al desarrollo urbano de la ciudad.
Antes de dejar la ciudad y adentrarnos en plena naturaleza, es de obligada visita el santuario de Osaka Tenmangu, complejo sintoísta fundado en el 949 d.C. dedicado a Tenjin la deidad de la erudición. Este templo es conocido por ser el lugar donde se lleva a cabo el Tenjin Matsuri, uno de los tres grandes festivales que se celebran en Japón. (punto y aparte).
Ikeda también invita a disfrutar de la naturaleza. El parque Minoo ofrece diferentes rutas de senderismo que nos regalan impresionantes vistas. El sendero pavimentado del parque conduce a una imponente cascada que bien merece la pena visitar en el otoño cuando los rojos, ocres y amarillos iluminan la ladera de la montaña. Además, la cordillera de Rokko cuentan con un buen número de senderos que se adentran en un espeso bosque.
Expo Osaka 2025
Bajo el lema «Diseñar la sociedad del futuro para nuestras vidas», la Exposición Universal fue inaugurada el pasado mes de abril y a lo largo de los ciento cuarenta y ocho días que durará promete sorprender al mundo con sus innovadoras propuestas. La exposición se presenta como un espacio de inspiración para fomentar la colaboración internacional y encontrar soluciones a los desafíos globales, invitando a imaginar un mundo en el que cada individuo tenga la posibilidad de configurar su propio estilo de vida y desarrollar plenamente su potencial. A su vez, pone el foco en la importancia de la colaboración global para construir una sociedad sostenible que impulse estas aspiraciones. Expo Osaka 2025 busca convertirse en un espacio de reflexión, dialogo y colaboración para diseñar un futuro mejor, y en el que se espera la visita de 28,2 millones de personas, entre ellas 3,5 del extranjero.
Ciento cincuenta y ocho países y regiones, además de nueve corporaciones internacionales muestran sus propuestas en distintos pabellones temáticos. Destacan el pabellón de Japón, el de la Salud de Osaka, el de Kansai y el de la Mujer, diseñado por la arquitecta japonesa Yuko Nagayama en colaboración con la firma Cartier, con el que se pretende hacer un homenaje al papel de la mujer en la sociedad. Así mismo, ofrece una experiencia inmersiva creada por Es Devlin con obras de artistas como Naomi Kawase y Mariko Mori, en el que exploran temas relativos al comportamiento femenino, la sostenibilidad y la unión social. La programación es este pabellón se completa con espectáculos de danza y música tradicional y exposiciones de arte contemporáneo que reflejan las tendencias culturales de diferentes países.
Talleres interactivos, presentaciones de avances en inteligencia artificial, robótica, energías renovables y experiencias inmersivas basadas en realidad virtual y aumentada tendrán un protagonismo importante en la Expo Osaka 2025. También la gastronomía estará representada con degustaciones de una amplia variedad de cocinas del mundo y con la presencia de reconocidos chefs que compartirán técnicas y secretos de sus cocinas tradicionales.
Pabellones ecológicos, diseñados con materiales sostenibles y tecnologías verdes, charlas y talleres educativos en los que se abordan temas relacionados con la conservación ambiental y la biodiversidad, dejan bien claro el compromiso de Expo 2025 con la sostenibilidad.
Con el objetivo de promocionar y transmitir la belleza, la cultura y los atractivos de Japón a través de la iniciativa “Expo + Turismo”, la Organización Nacional de Turismo de Japón (JNTO), apoyada en los subtemas “Salvar Vidas”, “Empoderar Vidas” y “Conectar Vidas”, pretende servir de inspiración para conocer otras zonas del país, así como otras formas de vida y comunidades locales que mantienen su propia tradición y modos de vida únicos.